Aún no hay acuerdo en la reunión de la CIDH

Ecuador, Bolivia, Venezuela y Nicaragua proponen que el debate continúe en la próxima reunión en junio. EEUU y Canadá quieren una definiciòn para no debilitar la comisión.

Cancilleres de la Organización de Estados Americanos (OEA) mostraron este viernes desacuerdo sobre los puntos de la reforma, incluido el financiamiento del guardián de los derechos humanos regional, la Comisión Interamericana (CIDH).

La Asamblea General Extraordinaria, que comenzó a las 16H00 GMT, una hora más tarde de lo previsto por negociaciones de último minuto, intenta cerrar un arduo proceso de reformas de la CIDH que se ha prolongado casi dos años.

Las divisiones quedaron en evidencia desde el inicio de la reunión: el presidente de la Asamblea, el canciller de Costa Rica, Enrique Castillo, anunció que en paralelo al debate principal, un grupo de trabajo intenta acercar posiciones entre un proyecto de resolución que se negoció en días pasados y uno nuevo presentado este mismo viernes por Ecuador, Venezuela, Nicaragua y Bolivia.

Estos cuatro países dejaron claro que aún quedan «distorsiones» que corregir en la CIDH, y propusieron postergar la resolución hasta la asamblea anual de junio en Guatemala.

Ecuador, Bolivia, Nicaragua y Venezuela presentaron un proyecto alternativo de resolución que resuelve: «Mandatar al Consejo Permanente que continúe el diálogo sobre el funcionamiento y el fortalecimiento del Sistema Interamericano de Derechos Humanos, en particular sobre aspectos de especial relevancia como medidas cautelares, sede de la CIDH, capítulo IV, universalidad, individisibilidad de los derechos humanos, Relatorías y autonomía e independencia de la CIDH; y que presente el resultado de ese diálogo a la XLIV Asamblea General Ordinaria de la OEA».

Un grupo de países, encabezado por Estados Unidos y Canadá, y al que se sumaron numerosas organizaciones no gubernamentales, pide que el proceso culmine este viernes. Todos ellos denuncian que los países del ALBA están haciendo un intento velado de recortar las atribuciones e independencia de la CIDH.

En su intervención, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, llamó a «cerrar este debate con un apoyo efectivo» a la CIDH, al tiempo que pidió «mantener a toda costa» su autonomía.

La Comisión presentó esta semana su propio plan de reformas, con el cual asegura haber contestado a «todas y cada una» de las recomendaciones que le ha hecho la OEA, como más claridad en el otorgamiento de medidas cautelares o la ampliación de un polémico capítulo de su informe anual que hasta ahora era una especie de «lista negra», que ha incluido a Venezuela, Cuba y Colombia.

Ecuador y sus aliados insisten sin embargo en reivindicar las propuestas emanadas de una conferencia organizada en Ecuador hace dos semanas, en la que entre otras cosas pedían mover la sede de la CIDH fuera de Washington, prohibir su financiación fuera de la región y dar las mismas capacidades a todas las relatorías del ente, lo que equivaldría a debilitar la Relatoría sobre Libertad de Expresión.

El presidente de la CIDH, el mexicano José de Jesús Orozco, alertó el jueves contra un «estrangulamiento» financiero si se le impide buscar donantes extrarregionales, al tiempo que volvió a insistir en que los fondos que le otorga anualmente la OEA son insuficientes.

La OEA, con 34 miembros activos, financia la mitad de su presupuesto de 9,5 millones de dólares, mientras que el resto proviene de cooperación internacional, pero la Relatoría sobre Libertad de Expresión se mantiene exclusivamente con donaciones.

Para mostrar su desacuerdo con el sistema interamericano de derechos humanos, Bolivia amenazó días atrás con retirarse de la CIDH, mientras que Venezuela ya denunció la Convención Americana de Derechos Humanos, lo que supone que a partir de septiembre no reconocerá la jurisdicción de la Corte Interamericana. AFP

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