Habemus Papam

Los 1.200 millones de católicos que se cuentan en el mundo ya tienen Papa. Ha sido elegido en la quinta votación. Por la chimenea sobre el tejado de la Capilla Sixtina ha salido el esperado humo blanco que indice que uno de los 115 cardenales reunidos en el Cónclave ha recibido al menos los 77 votos necesarios para ser elegido Papa.
Después de tres votaciones infructuosas y una comida sencilla –sin dulces como postre, sólo fruta, porque es cuaresma y los cardenales están sin azúcar en penitencia-, los 115 purpurados se encerraron de nuevo en la Capilla Sixtina para continuar con las votaciones.
Únicamente Pío XII fue proclamado Papa tras la tercera votación -hablamos de la edad contemporánea-, mientras que Ratzinger necesitó, como esta vez, cuatro en 2005 para apuntalar la posición de favorito con que afrontaba la sucesión de Juan Pablo II.
Según el rito establecido, hace unos minutos, después de que el nuevo Papa hubiera obtenido la mayoría necesaria de dos tercios de los votos, el cardenal diácono más joven llamó para que entren en la Capilla Sixtina al secretario del Colegio Cardenalicio y al maestro de las Celebraciones Litúrgicas Pontificias.
Al candidato elegido le preguntaron en latín: «Acceptasne electionem de te canonice factam in Summum Pontificem?» (¿Acepta su elección canónica como Sumo Pontífice?) Tras el «accepto» (acepto) se le preguntó: «Quo nomine vis vocari?» (¿Qué nombre escogerá como Papa?)
Las papeletas que sirvieron para la votación se han quemado en una de las dos estufas instaladas en la Capilla Sixtina, mientras la otra se ha usado para la fumata blanca, el humo blanco que acaba de anunciar la elección papal.

Compartir: