EEUU promueve una relación constructiva con la Venezuela post-Chávez

Washington.- Estados Unidos manifestó hoy su apoyo al «pueblo» venezolano tras la muerte del presidente Hugo Chávez y reiteró su interés en mantener una «relación constructiva» en el «nuevo capítulo» que se abre con la perspectiva de nuevas elecciones y tras años de tenso distanciamiento con Caracas.

«En estos delicados momentos del fallecimiento del presidente Hugo Chávez, Estados Unidos reafirma su apoyo al pueblo venezolano y nuestro interés en desarrollar una relación constructiva con el gobierno venezolano», dijo el presidente estadounidense, Barack Obama, en una delcaración enviada por la Casa Blanca, acotó DPA.

«A medida que Venezuela inicia un nuevo capítulo en su historia, Estados Unidos permanece comprometido con políticas que promueven principios democráticos, el Estado de derecho y el respeto a los derechos humanos», agregó.

Desde el Departamento de Estado, la máxima responsable para América Latina, Roberta Jacobson, también envió sus «simpatías» a la «familia y amigos» de Hugo Chávez y dijo esperar que en las elecciones a celebrarse -según la Constitución venezolana, en los próximos 30 días- tras la muerte del presidente venezolano cumplan «estándares democráticos».

«Como nación, Venezuela afrontará desafíos a medida que avanza en este difícil momento de su historia», pero Estados Unidos «está listo para apoyar a Venezuela durante este período», aseveró la secretaria de Estado adjunta para el Hemisferio Occidental en un comunicado.

Parte de este camino hacia adelante serán los comicios que la Constitución venezolana prevé para la elección de un nuevo presidente, en un proceso que Jacobson dijo esperar que sea realizado «de acuerdo con los compromisos de Venezuela a los altos estándares democráticos del hemisferio».

«Estados Unidos sigue siendo un amigo duradero del pueblo venezolano y seguimos apoyando sus aspiraciones de paz, seguridad y prosperidad», agregó.

El tono de las declaraciones de la Casa Blanca y del Departamento de Estado tras conocer la muerte del mandatario fue mucho más suave que horas atrás, cuando Washington se sorprendió con la acusación de Caracas de estar detrás de una «conspiración» para desestabilizar el gobierno de Chávez y la noticia de que dos de sus agregados militares habían sido expulsados del país sudamericano.

El Departamento de Estado reaccionó indignado a una acusación que calificó de «falaz» y «absurda» y que, afirmó en ese momento el portavoz adjunto, Patrick Ventrell, indica que Caracas no quiere de verdad una «relación mejorada» con Washington en setos momentos.

«A pesar de las significativas diferencias entre nuestros gobiernos, seguimos creyendo que es importante buscar una relación más funcional y productiva con Venezuela basada en cuestiones de interés mutuo».

Pero «esta afirmación falaz acerca de una acción estadounidense inapropiada nos lleva a concluir que, lamentablemente, el actual gobierno venezolano no está interesado en una relación mejorada», agregó.

Quienes no bajaron el tono ante el deceso del mandatario venezolano fueron destacados políticos republicanos como el actual presidente del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, Ed Royce, o la congresista cubanoestadounidense Ileana Ros-Lehtinen, una de las mayores críticas de Chávez los últimos años.

«Chávez fue un tirano que obligó a los venezolanos a vivir bajo miedo. Su muerte mella la alianza de los líderes izquierdistas antiestadounidenses de Sudamérica», afirmó Royce en un comunicado, en el que declaró su «alivio por la muerte de este dictador».

Según Royce, la muerte de Chávez abre la puerta a una nueva era de acercamiento a Estados Unidos.

«Venezuela tuvo una vez una fuerte tradición democrática y era cercana a Estados Unidos. La muerte de Chávez abre paso a nuevas elecciones y, aunque no es algo garantizado, ahora se hacen posibles unas relaciones más estrechas de Estados Unidos con este país clave de nuesro hemisferio», opinó.

También Ros-Lehtinen consideró que la muerte de Chávez abre una «nueva oportunidad» para recuperar las relaciones, si bien advirtió de lo «incierto» del futuro del país sudamericano.

«Por más de una década Chávez usó la corrupción, intimidación, manipulación y brutales tácticas para controlar al pueblo venezolano. Chávez mal gobernó Venezuela con mano dura controlando el gobierno, la economía, y las cortes mientras intimidaba a la prensa y a la oposición con la intención de negar al pueblo venezolano sus libertades básicas», enumeró la congresista por Florida, donde vive buena parte de la inmigración venezolana.

«Hoy su muerte marca el fin de su dictadura, pero aún el camino hacia la democracia para la gente venezolana permanece incierto», aletó, si bien consideró que el deceso de Chávez «trae la oportunidad a Venezuela para resurgir de este régimen opresivo y restaurar la democracia al pueblo venezolano».

Compartir: