¿A qué fueron a La Habana?

Por Carlos Obregón

Sorprendente, rara, inesperada y hasta sospechosa, pero interesante, la visita de un grupo de congresistas a La Habana para una probable reunión con las Farc, con autorización del presidente Juan Manuel Santos. Pocos, salvo el Gobierno, saben a qué fueron.

Los primeros sorprendidos con este viaje fueron algunos miembros de la Comisión de Paz. Dentro de esa Comisión había un compromiso de no ir a La Habana, y el primero en oponerse al viaje era Roy Barreras, que encabezó la delegación a la isla.

En una reciente reunión Barreras montó en cólera cuando la representante Ángela Robledo, copresidenta de esa Comisión, planteó que un grupo de mujeres que viene trabajando en el tema de víctimas tuviera un encuentro con los voceros de las Farc, este 8 de marzo. “Ir a La Habana es torpedear el proceso”, dijo Roy en esa reunión. Robledo fue marginada de la delegación.

Un segundo aspecto que parece no tener explicación de este viaje es la respuesta que dio este lunes Iván Márquez en el sentido de que se trataba de una visita inesperada y no solicitada por los voceros de la guerrilla. Una de las reglas de la mesa de La Habana es que la presencia de terceros en la mesa debe tener el visto bueno de ambas partes. De todas maneras se dio el encuentro.

Un elemento adicional e importante es la composición de la delegación del Congreso. La mayoría son congresistas de la Unidad Nacional –Roy Barreras, Alfonso Prada, Juan Mario Laserna y Guillermo Rivera–, pero no hay ningún vocero del uribismo. En cambio sí está representado el Polo, con Iván Cepeda, que ya estuvo en Cuba en misión no oficial, y Gloria Inés Ramírez, de la Marcha Patriótica. Ambos han hecho una tarea constante con los presos políticos de la guerrilla, cuyos informes sobre las condiciones de esos presos conoce el Gobierno. Prada y Laserna no hacen parte de la Comisión de Paz, pero representan a los verdes y a los conservadores, respectivamente.

¿La pregunta clave es a qué fueron? El comunicado del Gobierno dice que a hablar del tema de víctimas. Esa explicación es insuficiente. Víctimas no es hoy el tema prioritario de la agenda de La Habana, pero además la Comisión de Paz del Congreso no ha terminado de elaborar el documento sobre este tema.

La única explicación sería el espacio político para la guerrilla. Esa posibilidad la da el marco legal para la paz, que lideró en el Congreso el senador Barreras, y cuya reglamentación debe darse por medio de una ley que exclusión la opción política para aquellos que se les demuestre que han cometido delitos de lesa humanidad. De cómo quede reglamentado sería posible ver a Márquez aspirando a la gobernación del Caquetá o a Timochenko con una curul en el Senado.

Esta reunión de La Habana tendría una explicación adicional: se da en vísperas de una reunión de la Unidad Nacional con el presidente Santos, donde se mirará el tema de la agenda legislativa, y a dos semanas de que el Congreso vuelva a sesiones ordinarias.

Ciertamente… Popayán es la ciudad más afectada por el paro cafetero y en Bogotá muy pocos son conscientes de la gravedad de la situación en el Cauca. ¿Será una casualidad que esa sea la tierra del presidente de la Federación de Cafeteros?

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