A través de una comunicación dirigida al canciller Luis Gilberto Murillo, este martes el expresidente Andrés Pastrana denunció que el Gobierno de Gustavo Petro retuvo la invitación que el nuevo presidente de Panamá, José Raúl Mulino, le elevó a través del Ejecutivo para asistir a su posesión el pasado 1 de julio.
Según Pastrana, si bien la supuesta invitación a la posesión del mandatario panameño habría llegado el pasado 22 de mayo, solo días antes del evento fue notificado. “El nuevo presidente de Panamá me envió, a través de ese ministerio, como mandan las normas protocolarias internacionales, una comunicación en la que me invitó especialmente en mi condición de expresidente de Colombia”.
No obstante, alegó que, “infortunadamente”, la carta del presidente Mulino le fue enviada “horas antes” de la posesión, exactamente el 28 de junio, “lo que me impidió viajar oportunamente para asistir a tan importante evento”.
El exmandatario reclamó que, si bien por “obligación protocolaria” la Cancillería debía hacerle llegar “inmediatamente” la comunicación, tal notificación no ocurrió. En esa línea, ratificó que era una responsabilidad del Gobierno, pese a su condición, públicamente conocida, de opositor al Gobierno.
“Ello es obligatorio, además, por las reglas de cortesía elemental y de buenas maneras que deben inspirar el manejo de las relaciones con la oposición, cuando se trata de circunstancias en las que está en juego la imagen del país en el exterior. Así fue siempre la conducta de la Cancillería antes de la elección del presidente Petro”, señaló Pastrana.
Pastrana no se guardó nada al advertir que “la retención de la invitación” tuvo como propósito impedirle participar en la posesión. “Estas actitudes, tan poco elegantes y democráticas, no me impedirán seguir ejerciendo mi derecho a oponerme a las nefastas políticas del Gobierno”, precisó el exmandatario.