A Botero no le molesta que le quiten bigotes al gato

Botero conversó de arte, de la Plaza Botero, del gato de San Cristóbal. Del orgullo que siente por su tierra. Porque no hay conversación en la que el maestro no agradezca tanto cariño.

Por eso señaló que no cree que quienes se hayan llevado los bigotes del gato lo hayan hecho por maldad. A él le parece que en Medellín hay un respeto por el arte y que, aplican en él, la cultura metro. No los rayan, no les hacen grafitis. Por el contrario, los cuidan. Quizá, y aunque es un hecho que no se debe repetir, quieren en casa un recuerdo, un poco de su arte. No es maldad, es más cariño. Además, añadió, que respetar el arte es una muestra de civilización.

El artista también propuso un reconocimiento que otorgará la Alcaldía, de aquí en adelante, a los ciudadanos notables: una réplica de 30 cms de la gorda o Torso de mujer.

Esta primera vez lo decidió él: la escultura se la entregó a Juan Gómez Martínez. Botero lo repitió una vez más: un mandatario que posibilitó la Plaza de las esculturas y el Museo de Antioquia. El maestro contó que pensaba contó que pensaba donar algunas obras, pero venía y veía la dimensión y terminaba donando muchas más.

Una conversación en el Museo de Antioquia, donde además se lanzaron dos libro en homenaje al artista: Botero 80 años de Santiago Londoño y Fernando Botero: La búsqueda del estilo, de Cristián Padilla. Vía www.elcolombiano.com.co

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