Las FARC atacan oleoducto Trasandino tras fin de tregua

Un ataque con explosivos contra el oleoducto Trasandino en el departamento colombiano de Putumayo (fronterizo con Ecuador y Perú), atribuido a la guerrilla comunista de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), tuvo lugar el domingo, día que finalizó una tregua unilateral de dos meses, informó este lunes la estatal Ecopetrol.

El sabotaje ocurrió en un tramo de la tubería próximo a la población de Orito en Putumayo, en el sur del país, indicó un vocero de la Empresa Colombiana de Petróleos (Ecopetrol), quien precisó que el ataque se produjo en las últimas horas del domingo, informó AFP.

El domingo terminó una tregua unilateral que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) habían iniciado el 20 de diciembre pasado, como muestra de su «buena voluntad» en las negociaciones de paz que realizan desde noviembre de 2012 con el gobierno colombiano en Cuba.

«Con dolor en el corazón debemos admitir que vuelve la etapa de los partes militares de guerra que nadie quiere», declaró el domingo en La Habana el jefe negociador del grupo rebelde, Iván Márquez.

El ataque contra el oleoducto Transandino, que provocó un pequeño derrame de crudo porque al momento se encontraba bajo una suspensión programada de bombeo, según precisó la fuente de Ecopetrol, es el primero que se le atribuye a las FARC tras el fin de la tregua.

«Ya se inició la implementación del plan de contingencia para evitar la contaminación por el crudo vertido en una quebrada», explicó la fuente, quien señaló que la reparación de la tubería se iniciará cuando el Ejército asegure la zona para que los operarios puedan realizar ese trabajo.

En esa región operan las FARC, la guerrilla más antigua de América Latina, con 48 años de sangrienta lucha armada contra el Estado colombiano y con unos 8.000 combatientes, según el más reciente estimativo del Ministerio de Defensa.

El oleoducto Trasandino tiene una extensión de 306 km y transporta petróleo desde Ecuador hasta el puerto colombiano de Tumaco, sobre el océano Pacífico.

Ataque a estación de Policía

Guerrilleros del frente 33 de las FARC atacaron el domingo con granadas la estación de Policía de Hacarí, un pueblo del departamento de Norte de Santander, fronterizo con Venezuela, denunciaron hoy fuentes oficiales.

Un portavoz de la Policía de Norte de Santander que pidió el anonimato dijo a Efe que «este hostigamiento duró media hora y no dejó a ningún policía lesionado».

De acuerdo a la fuente, el ataque tuvo lugar entre las 18.50 hora local (23.50 GMT) y las 19.20 hora local (00.20 GMT del 21 de enero), horas antes de la medianoche de ayer, cuando terminó el alto al fuego declarado por la guerrilla durante la temporada navideña.

«La Policía, el Ejército y la Fuerza Aérea repelieron el hostigamiento en tierra y con sobrevuelos», agregó, al matizar que tampoco resultó herido ningún miembro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Los insurgentes atacaron con granadas de 40 milímetros contra la estación, según la Policía.

El líder guerrillero Rodrigo Granda, delegado por la cúpula del grupo subversivo para la negociación de paz de La Habana, dijo hoy en RCN Radio que en los dos meses de cese el fuego unilateral no consideran violado su compromiso.

Granda justificó que los guerrilleros se han defendido de ataques militares y que sólo en algunas partes se perpetraron acciones ofensivas porque «no alcanzó a llegar oportunamente la orden» del cese de las hostilidades.

Por su parte, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, consideró ayer que hubo un cumplimiento «relativo» de la tregua, mientras que la Defensoría del Pueblo contó 57 infracciones.

Hacarí es un municipio de la región del Catatumbo, conocida así por el nombre del río que la baña, un histórico escenario del conflicto interno armado junto con el suroeste del país.

En esta selvática zona ha habido tradicional presencia del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y de las FARC, así como remanentes del Ejército Popular de Liberación (EPL), desmovilizado en 1991, y numerosas bandas dedicadas al narcotráfico, pues en el Catatumbo hay extensas plantaciones de coca.

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