Con una gran fiesta popular y democrática, grupos artísticos y culturales enviaron mensaje de buen futuro y buen vivir en la posesión del Presidente Gustavo Petro

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Rompiendo el protocolo tradicional de las posesiones presidenciales en Colombia, comparsas, grupos folclóricos, cantes, bailadores, conjuntos musicales, poetas y cuenteros se tomaron este domingo, desde muy temprano, las principales calles del centro de Bogotá hasta la plaza de Bolívar, como preámbulo a la toma de juramento como Primer Mandatario de los colombianos del economista Gustavo Petro Urrego.

Fue un estallido cultural avivado por casi mil artistas populares —de más de 600 grupos folclóricos que actuaron en 70 actos simultáneos— y que representaron, con su voz y su arte, el cambio hacia la construcción de un mejor país, señaló la gestora Adriana Mejía Aguado, quien tuvo a su cargo la coordinación de esta “gran fiesta popular» y democrática, como la denominó el Presidente Petro y cuyo eslogan es “Colombia Renace».

​Desde seis tarimas ubicadas en las carreras séptima y octava con calle 12, el parque Santander, la plazoleta del Rosario, la plazoleta de las Nieves, el parque de los Periodistas y un corredor que parte del Planetario Distrital, en el parque de la Independencia, en la calle 26, y continuó por la emblemática carrera séptima hasta la plaza de Bolívar, más de cien mil ciudadanos celebraron la posesión del nuevo Gobierno.

Las agrupaciones artísticas provenían de diferentes puntos del país: Yopal en Casanare; el archipiélago de San Andrés, Santa Catalina y Providencia; el puerto de Tumaco, en Nariño; Guapi y Timbiquí, en el Cauca; Vélez y Piedecuesta, en Santander; Quibdó, en Chocó; Leticia, en el Amazonas; el puerto de Buenaventura, en el Valle del Cauca; los Montes de María, entre Sucre y Bolívar, y diferentes localidades de Bogotá.

Grupos participantes

En los escenarios dispuestos para este “estallido cultural» —como lo describió la gestora Adriana Mejía— estuvieron artistas reconocidos como Andrea Echeverri y Héctor Buitrago, del grupo Aterciopelados; David Kawooq, de la banda Doctor Krápula, y los cantantes Adriana Lucia y Wilson Manyoma, quienes invitaron a reconocer a la cultura como herramienta de cohesión para construir un mejor país.

Por la carrera séptima desfilaron las comparsas del Carnaval de Barranquilla y del Carnaval de Blancos y Negros de Pasto, así como danzantes indígenas —como Walka, del cabildo Kichua, de Bogotá— ondeando la ‘wiphala’, la bandera cuadrangular de siete colores que representa, en la cosmogonía de los pueblos ancestrales, a la Pachamama (la Madre Tierra), los runas (hombres) y la armonía.

A su paso estuvieron presentes, también, Chicos Dance, un grupo de jóvenes que pertenecen a la Comuna Cinco de Quibdó (Chocó) y que le apuesta a la paz mediante el baile. Desde su corta edad, estos jóvenes buscan aportar con su talento cultural a la reconciliación.

Grupos folclóricos alternativos como ‘Patapelá’ —integrado por 12 artistas provenientes de Sincelejo, Corozal, Chalán y Morroa— brindaron un sello innovador. Ellas llevan tres años haciendo música del Caribe colombiano, como bullerengues, gaitas y cumbias, con letras que hablan del empoderamiento de la mujer, la tierra y la labor del campesino.

Con Patapelá, compartieron tarima el Duo Consecuencias y la cantante llanera Elda Flórez, de Yopal (Casanare); los Coconut Group, de San Andrés, y Ruca y el Quinde.

También estuvo alegrando la posesión La Mojarra Eléctrica, una banda representativa del nuevo sonido moderno afrocolombiano, considerada pionera en este nuevo género y que se empezó a gestar en el año 2002. Ellos han liderado la escena de esta música underground (contracultural), llegando a escenarios nacionales e internacionales con éxito.

Todos estos artistas multiplicaron el mensaje de “un buen vivir, un buen mañana y un buen futuro», como lo indica Víctor, autoridad indígena que encabeza la representación del pueblo inga del Putumayo.

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