Editorial de Gustavo Gómez: Compren crispetas

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Gustavo Gómez Córdoba

CARACOL Radio

BOGOTA, 30 mayo de 2022_RAM_ Y nos fuimos a segunda vuelta desde muy temprano ayer, con el sol aun alumbrando, sobre todo a Rodolfo Hernández. Gustavo Petro no logró ganar en primera vuelta y a Federico Gutiérrez, con una importante votación, no le alcanzó la munición electoral para torcerle el cuello a una realidad a la que las encuestas se acercaron únicamente en el registro del ascenso del ingeniero, pero no alcanzaron a ponerlo en segunda con Petro.

Pasan a segunda vuelta dos candidatos sintonizados con el voto de opinión, con electores hartos de lo que dicta el establecimiento, el continuismo y de lo que disponen los partidos tradicionales. El desprecio por la clase política tradicional y la sintonía con discursos efectivos alrededor del cambio y de darle la espalda al país de siempre, fue evidente. La fatiga del metal del establecimiento, del liberalismo, del conservatismo, del Centro Democrático, de la U, de los Char y de tantos barones políticos tradicionales, es lo que muy claro quedó en los resultados de ayer.

Arrancan tres semanas de adhesiones, de apoyos, de arrepentimientos, de manifestaciones políticas agresivas de parte de ambos candidatos y de muchas dudas sobre la asistencia a debates. Tres semanas de las más agitadas que podrá recordar la historia política colombiana, con detonaciones constantes, acciones casi bélicas, desespero, esfuerzos de atracción, discursos efectistas, pirotecnia anti corrupción y todo aquello que se podría esperar de una segunda vuelta entre Petro y Hernández.

¿El adiós de Fajardo, el desenchufe del uribismo, la reivindicación de la Registraduría, el triunfo de un mensaje político en el que la contundencia de las palabras puede más que los planes y programas, el registro de una baja en la indiferencia de los colombianos en urnas, el repudio a la polarización y el rol protagónico de los extremos, el mal momento del centro o la manera de reconstruir un nuevo centro, el golpe a las decisiones destempladas de algunos organismos de control? Las respuestas están servidas a la mesa de los colombianos. Cada quien debe contestarlas según su criterio.

Se nos vienen tres semanas ardientes, emotivas, explosivas, pasionales y eruptivas. Se mueve la tierra con fuerza. Y, ojalá, el periodismo esté, ahora más que nunca, cerca de la información seria y veraz, y a distancia más que prudente del activismo. Corresponde informar en equilibrio. Solo eso. Nada más.

La Colombia típica quedó superada por una campaña y unos resultados atípicos. Viene la batalla por casi 6 millones de votos de Federico Gutiérrez, Fajardo, Gómez, Rodríguez y los formularios en blanco; por no hablar de los indiferentes. Este programa apenas comienza. Esto, todo, todo, todo, esto apenas comienza. Compren crispetas, que la película promete muchas emociones y un final reple

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