Cayó jet que transportaba cocaína de la Segunda Marquetalia

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BOGOTA, 10 enero,2022_RAM_ La Fiscalía colombiana acaba de reportar que, gracias a un trabajo conjunto con la DEA y el Ejército, acaba de ser incautado un ‘narcojet’ en Guatemala con más de una tonelada de cocaína colombiana de alta pureza; el vuelo fue enviado desde una pista clandestina en Venezuela

Cuando los pilotos aterrizaron en otra pista que tenían en Guatemala se les cayó el envío.

Las panelas con el alcaloide llevaban las iniciales GI, que corresponderían a un capo de Tumaco que mueve los cargamentos por tierra hasta la frontera con Venezuela para sacarlos por pistas clandestinas.

La droga, de acuerdo con las autoridades, era un pedido especial que el cartel mexicano, Jalisco Nueva Generación, le había hecho a la estructura disidente. Los estupefacientes fueron producidos en diferentes laboratorios de Tumaco.

Según fuentes del CTI, la Fiscalía de Colombia advirtió sobre un jet G3 con el cargamento de clorhidrato de cocaína que despegó de una pista clandestina ubicada en territorio venezolano, autoridades detectaron la aeronave y la obligaron a aterrizar en Petén (Guatemala).

También fueron localizados en el lugar dos vehículos que, al parecer, serían utilizados para el traslado del alijo.

Comunicado 

Acción investigativa del CTI permite ubicar narcojet en Guatemala

Más de una tonelada de cocaína habría sido enviado desde zona fronteriza con Venezuela por las disidencias de las FARC hacía Centroamérica, donde sería recibida por contactos del cartel mexicano de Jalisco ‘Nueva Generación’.

El hallazgo de un complejo narcotraficante en zona rural de Tumaco (Nariño), en junio del año pasado, permitió al CTI de la Fiscalía General de la Nación, en trabajo conjunto con el Ejército Nacional y la agencia estadounidense DEA, conocer la ruta y el andamiaje criminal dispuesto para procesar y sacar toneladas de clorhidrato de cocaína con destino a Centroamérica.

En su momento, los investigadores ubicaron en el gigantesco laboratorio varias marquillas

utilizadas para identificar los bloques de estupefacientes. Una de estas tenía el logo ‘G1’.

Distintas labores de policía judicial y operaciones realizadas en varios puntos del país evidenciaron que los alijos rotulados como ‘G1’, al parecer, salían de centros de producción ilegal en Tumaco, en diferentes cantidades que no superaban los 100 kilogramos. La sustancia era camuflada en vehículos de carga y trasladada a Cúcuta (Norte de Santander), donde, supuestamente, se acopiaba hasta completar la tonelada y coordinar su paso a Venezuela.

De acuerdo con el material de prueba, toda la actividad ilícita era articulada por la estructura

disidente de las extintas Farc, conocida como ‘Nueva Marquetalia’.

Con esta información, el CTI de la Fiscalía advirtió sobre un jet G3 con un cargamento de clorhidrato de cocaína, que había despegado de una pista clandestina ubicada en territorio venezolano. Autoridades internacionales detectaron la aeronave y la obligaron a aterrizar en Petén (Guatemala). En las inspecciones fueron encontrados 1.028 kilogramos de cocaína. Los bloques de la sustancia tenían la marquilla (G1).

En las verificaciones iniciales se constató que el estupefaciente era esperado por contactos del cartel mexicano de Jalisco ‘Nueva Generación’. Los cálculos preliminares dan cuenta de que su valor superaría los 32’000.000 de dólares en Estados Unidos.

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