El Papa Francisco pidió al mundo compartir más vacunas con los países pobres

Agencia ANADOLU

Ciudad del Vaticano, 04 de abril _ RAM_ La bendición papal, que significa en latín ‘a la ciudad y al mundo’, es un mensaje de indulgencia que se celebra dos veces al año, durante la misa de Pascua en Semana Santa y el 25 de diciembre.

El Papa Francisco dirigió la Misa de Pascua del Domingo de Resurrección y ofreció la tradicional bendición Urbi et Orbi, en el Vaticano, este 4 de abril.

Durante la ceremonia, el sumo pontífice de la Iglesia católica pidió a la comunidad internacional que proporcione vacunas para el coronavirus (COVID-19) a los países más pobres.

Dado que la bendición no se pudo realizar desde el balcón de la sede papal, como se realiza generalmente, por las restricciones que ha traído la pandemia, la misa se realizó desde la Catedral de San Pedro en Roma, Italia, con un número limitado de 200 personas.

La bendición del Urbi et Orbi – que significa ‘a la ciudad y al mundo’ en latín – es un mensaje papal de indulgencia que se celebra dos veces al año, durante la Pascua, cuando finaliza la Semana Santa, y el 25 de diciembre.

En pro de la “internacionalización” de las vacunas, el máximo jerarca de la Iglesia católica insto a toda la comunidad internacional a “superar los retrasos” en la distribución de vacunas para el coronavirus y a “asumir un compromiso común para fomentar el intercambio, especialmente con los países más pobres».

Igualmente, en su mensaje Francisco afirmó que «la pandemia está en pleno apogeo” y que “la crisis social y económica es particularmente grave para los pobres”.

“Es un escándalo que los enfrentamientos no se detengan y el armamento militar se fortalezca durante la pandemia», añadió el sumo pontífice.

«Que cese el sonido de las armas en Medio Oriente»

El sumo pontífice se refirió al conflicto en Medio Oriente y pidió «que cese el sonido de las armas en Siria, Yemen y Libia». Al mismo tiempo, instó a todas las partes en Libia a que garanticen la vida pacífica de los civiles y que trabajen por la reconstrucción de la nación africana.

Respecto a Jerusalén, el Papa expresó la esperanza de que se vuelva al diálogo entre israelíes y palestinos para que se llegue a una solución estable donde los dos Estados vivan uno al lado del otro en ‘paz y prosperidad’.

Las celebraciones de la semana más importante para la Religión católica iniciaron con el llamado Domingo de Ramos. Sin embargo, el aumento de los contagios de COVID-19 en varios países, así como las indicaciones dadas desde el Vaticano para evitar nuevos contagios durante estas fechas, obligaron a suspender varios de los ritos que tradicionalmente se desarrollan durante la semana y a realizar las ceremonias principalmente de manera virtual.

Según el decreto del 25 de marzo de 2020, vigente para 2021, la fecha de la Pascua «no puede ser trasladada» a otro momento del año, por lo que en los países donde siga activa la pandemia, “los obispos y presbíteros deben celebrar los ritos de la Semana Santa sin la presencia del pueblo y en un lugar adecuado, evitando la concelebración y omitiendo el saludo de paz”.

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