Trump confía en su gabinete y no ve en peligro sus últimos días como presidente

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este martes que hay «cero» posibilidad de que su gobierno lo obligue a dejar el cargo invocando la enmienda 25 de la Constitución.

«La 25ª Enmienda es de cero riesgo para mí», dijo Trump en Alamo, Texas, en alusión a la presión de los demócratas sobre el vicepresidente Mike Pence para que, con apoyo del gabinete, el mandatario sea apartado del poder por considerarlo no apto para ejercer el cargo.

Trump aprovechó los micrófonos de la prensa para pedir «paz y calma» en Estados Unidos después de que su partidarios invadieran el Capitolio la semana pasada, en una asonada que dejó cinco muertos y conmocionó al país y al mundo.

«Ahora es el momento de que nuestra nación se recupere y es el momento de la paz y la calma», dijo Trump desde Texas.

La Cámara Baja ha pedido a Pence activar esa enmienda 25 con el respaldo de una mayoría del gabinete considerando al mandatario «incapaz» de desempeñar el cargo.

Sin embargo, Pence se ha negado hasta ahora a poner en marcha ese mecanismo de destitución y es muy improbable que lo haga antes de que Trump tenga que entregar el poder a Biden, el próximo 20 de enero. 

En sus declaraciones en la localidad fronteriza de Alamo, Trump volvió a referirse también al proceso que han iniciado los demócratas en la Cámara Baja para someterle a un juicio político por su responsabilidad en el asalto al Capitolio, horas después de tachar esa iniciativa de «absolutamente ridícula». 

«(El proceso para un juicio político) está causando un enfado tremendo, una división y un dolor mucho mayores de lo que entenderá jamás la mayoría de la gente, lo cual es muy peligroso para los Estados Unidos, especialmente en este momento delicado», dijo Trump.

La Cámara Baja tiene previsto votar este miércoles para acusar formalmente a Trump de «incitar una insurrección» de sus seguidores antes del asalto al Capitolio, lo cual obligará al Senado a someterle a un segundo juicio político que se celebrará una vez que Biden ya esté en el poder. 

El mandatario saliente volvió a inflamar las tensiones que ha generado su propia suspensión y la de miles de sus seguidores en redes sociales como Twitter. «La libertad de expresión está bajo un asalto sin precedentes», denunció el mandatario saliente.

Trump definió como una «turba» a aquellos seguidores suyos que asaltaron el Capitolio -a los que había descrito como «gente muy especial» durante el ataque- y afirmó que él no cree en «derribar» las instituciones del país. 

«Creemos en la legalidad, no en la violencia ni los disturbios», agregó el presidente, que ha mandado todo tipo de mensajes contradictorios sobre los responsables del asalto al Capitolio desde el suceso.

Fuente
AFP y EFE
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