Extorsión a la carta

La extorsión es el delito que más está afectando las principales ciudades del país. Y el comercio legal es la víctima preferida de las bandas criminales. Según conoció CorreoConfidencial.com en Barranquilla y el Atlántico el delito aumentó en 48% en los últimos dos años cuando el gobierno Santos decidió trasladar el Gaula del Ejército del Atlántico para Arauca.

La Unión de Comerciantes UNDECO confirmó que a diario son atracadas 70 tiendas en Barranquilla y que la gran mayoría son objeto de extorsiones. Una estación de gasolina en San Juan de Acosta, que estaba fletada, fue destruida por un atentado con aparato explosivo.

La situación es tan crítica para el comercio como para los habitantes del barrio La Pradera de Barranquilla que decidieron bloquear la Avenida Circunvalar, una de las mas importantes de la ciudad, manifestando estar cansados ante las extorsiones que se producen a lo largo de toda esta importante vía.

En la mañana del miércoles en Santa Marta hubo un atentado con granada perpetrado contra un supermercado donde murieron cuatro personas entre ellas una niña de seis años. El general Ricardo Restrepo Londoño, comandante de la Regional Caribe de la Policía Nacional, no descartó que el atentado obedezca a una extorsión. Según aseguran las autoridades el hecho se registró dentro del supermercado Rapimercar, ubicado en el sector del populoso mercado público de Santa Marta, afectado por el flagelo de la extorsión.

En Medellín el panorama no es diferente. Según informaron a correoconfidencial.com varios empresarios y comerciantes, en la capital antioqueña ya no funciona una «oficina»  sino tres. La original y más conocida de Envigado manejada por bandas criminales y reconocidos delincuentes y dos que se localizan en la comuna 13.  Esas oficinas se encargan de extorsionar, boletear y amenazar a pequeños comerciantes y grandes empresas.

En Casanare la situación es crítica. Grupos armados al margen de la ley están extorsionando a finqueros y comerciantes.  Cuentan que estos grupos están cobrando las «cuotas» con retroactividad.

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