“No es un debate en contra de la Policía, sino del mindefensa”

Este miércoles en un debate de control político al ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, los representantes a la Cámara de la oposición citantes pidieron la renuncia del jefe ministerial por haber sido “incapaz de prevenir” los hechos ocurridos el pasado 9 y 10 de septiembre que dejaron civiles muertos y heridos, así como policías lesionados.

La representante Juanita Goebertus, de Alianza Verde, aclaró que este no era un debate en contra de la Fuerza Pública, sino de control al ministro de Defensa “que ha sido incapaz de liderar una política de seguridad ciudadana y de protección civil”.

Durante el debate los citantes reiteraron su apoyo  a los “policías que protegen a los ciudadanos” y reconocieron que hay muchos que no desconocen los Derechos Humanos. Incluso, cuestionaron la desigualdad que hay en la institución que impide la falta de profesionalización de la Policía, según mencionaron varios de los representantes citantes al debate.

No obstante, rechazaron la brutalidad policial e insistieron en la revisión urgente de los protocolos para reformar la institución.

“Nuestra voz no se alza en contra de los policías honestos, pero desafortunadamente ya no es posible sostener la tesis de las manzanas podridas”, expresó el representante Inti Asprilla.

Sin embargo, Asprilla rechazó que no haya un solo policía detenido por los heridos y asesinatos que ocurrieron en el marco de las manifestaciones. “Maldito el soldado que apunta su arma contra el pueblo, maldito el policía que asesinó a Javier y malditos los policías que hoy siguen en la impunidad, que asesinaron jóvenes bogotanos y repudio total a aquellos gobernantes que creen que hay derecho y que es justificable asesinar a civiles desarmados”.

En medio de los recientes hechos, la sociedad ha estado polarizada. Por un lado, quienes defienden a la Policía y, por el otro, quienes centran su atención en las víctimas. Por ello, los congresistas citantes se desmarcaron de esa postura. “No todos los manifestantes son vándalos ni milicianos ni todos los policías violan los Derechos Humanos. Pero sí es necesario hacer una reforma seria que recupere la confianza”, anotó Goebertus.

En este sentido, el representante David Racero precisó: “No es contra ustedes esta reforma, debe ser con ustedes y de la mano de ustedes reformar la Policía”.

En tanto, la representante María José Pizarro indicó que esta debe lograr que progresivamente se desmonte el Esmad, debe impulsar los gestores de convivencia local y nacional y debe dignificar y profesionalizar a los miembros de la Policía. Así mismo, indicó que para que no haya impunidad los procesos penales no deben ser analizados por la Justicia Penal Militar, sino por la ordinaria.

Mensajes políticos

El analista Gabriel Cifuentes mencionó que el Gobierno ha venido adelantando una serie de acciones que envían un mensaje político que “está minimizando la responsabilidad de una institución que en estos momentos debería  estar siendo cuestionada para revisar si está operando de manera correcta o no”.

Las acciones a las que se refiere son la visita del presidente Iván Duque, con la chaqueta de Policía, visitando los CAI, la publicación de fotos visitando a los militares heridos, pero no la de las víctimas heridas, la inasistencia al acto de perdón y reconciliación con las víctimas, así como las declaraciones del Gobierno sobre la infiltración del ELN y FARC que no reconocen una falta de la institución.

“Uno no puede olvidar que 13 familias están llorando a sus muertos y más de 60 están rezando para que se recuperen los heridos. ¿Qué pensarán si ven que el presidente va a visitar a los oficiales de los CAI y no a los heridos?”, cuestionó el analista.

Sin embargo, más allá de esta división entre víctimas y policías, el experto consideró la falta de ponderación gubernamental como un “juego político peligroso”. “Es extraño que el presidente no tenga la capacidad de hablar tanto respaldando a la Policía y  tomando medidas para evitar lo sucedido y, al mismo tiempo, extender una mano a las víctimas y a sus familias y garantizarles que las investigaciones se harán con transparencia”.

De hecho, rechazó que la situación se observe como un hecho político. “Por un lado está Duque como vocero de la Policía y, por el otro, está Claudia López, como vocera de las víctimas. La ciudadanía está cansada de esos juegos políticos, tanto los de Duque como los de López”.

Al cierre de esta edición, el ministro de Defensa, que asistió al debate conectado por la plataforma zoom haciendo referencia a las recomendaciones de la OMS por la pandemia, todavía no había respondido a los parlamentarios, que seguían el debate.

Testigo asegura que Javier Ordóñez llegó muerto al hospital tras agresiones de la Policía.

Un amigo de Javier Ordóñez, ciudadano que murió tras los ataques de unos agentes de la Policía con pistola ‘taser’, contó que pese a que  gritó muchas veces que no lo lastimaran “los policías nunca se detuvieron” y aseguró que la víctima fatal llegó muerta al hospital.

Su testimonio se conoció en el debate de un debate de control político al ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, en la plenaria de la Cámara de Representantes. “Las descargas ya no se las hacían sobre la ropa, sino sobre la piel porque ya tenía la camisa desgarrada”, expresó.

El testigo refirió que después llegaron otras patrullas de la Policía y motorizados y los esposaron tanto a él como a Ordóñez y los subieron a una van de la Policía Nacional. “Ahí sigue la tortura contra Javier y después nos trasladaron al CAI. (…) Ya Javier se veía muy débil, lo siguen golpeando y lo tiran al piso y lo tiran a mis pies esposados y en forma fetal. Ya Javier casi no se quejaba, porque ya no podía hablar. Les pedí ayuda para llevarlo a un hospital, que era lo mínimo, pero ellos solo se acercaron para agredirlo”.

El amigo de Ordóñez agregó que después, cuando lograron ir al hospital, una doctora le dijo: “Lo siento mucho, no puedo hacer nada porque su amigo ya llegó muerto”. Este mismo miércoles, también se conoció que la Fiscalía General solicitó una medida de protección para uno de los testigos en el caso de la investigación que se adelanta por la muerte de Ordóñez.

Este testigo, que no se conoce si es el mismo que habló ante la plenaria de la Cámara, habría recibido una serie de llamadas intimidantes.

 

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