Negociadores del Gobierno parten a Oslo con «optimismo moderado»

BOGOTA, 16 de Octubre_ RAM_ Los negociadores del Gobierno colombiano partieron en un vuelo desde Catam, en Bogotá, hacia la capital noruega.

Antes de partir, Humberto de la Calle Lombana, jefe del equipo negociador del Gobierno, llamó a la discreción a los medios de comunicación.

Los negociadores designados por el Gobierno de Colombia para abrir los diálogos de paz con las Farc partieron este martes con «optimismo moderado» hacia Oslo, donde empezará la segunda fase de un proceso que esperan culminar «con buenas noticias».

«Bajo el liderazgo del presidente (Juan Manuel) Santos salimos ahora. Lo hacemos con esperanza, con optimismo moderado. No queremos crear falsas expectativas pero sí creemos que hay elementos estructurales que permiten abrigar la esperanza en la idea de que veremos buenas noticias para Colombia», dijo antes de partir Humberto de la Calle, jefe del equipo negociador, antes de subir junto a sus otros compañeros en un avión Júpiter de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC) que les trasladará hasta la capital noruega.

«La agenda de Oslo se compone el día de mañana (miércoles) de una reunión a puerta cerrada donde trabajaremos en los temas logísticos, la preparación de la reunión del día 18 y luego de las reuniones en La Habana que recomenzarán muy pronto después del regreso», añadió el también exvicepresidente De la Calle.

Poco antes de la salida de los delegados del gobierno,viajaron desde Cuba hacia Noruega los representantes de las Farc.

«Insistimos en la necesidad de la discreción de este proceso que se inicia, discreción que también es una nota característica diferente a lo que ha ocurrido en el pasado. Queremos un proceso serio, sereno y tranquilo. Hemos acordado con las Farc unos procedimientos para brindar la información, pero lo haremos de una manera oportuna, sencilla, cuando realmente sea necesario», señaló De la Calle.

«Siempre hemos dicho que tiene que ser un proceso serio, realista, eficaz, que contenga decisiones que realmente podamos llevar a la práctica. Lo que se trata es de trabajar con la realidad, no solo con la retórica, incluso no solo con las normas. El propósito es, repito, de manera muy seria, lograr los puntos centrales de la agenda”, agregó el jefe de la delegación.

De la Calle señaló también los puntos de la agenda «se componen en primer lugar, el día de mañana, de una reunión a puerta cerrada donde trabajaremos en los temas logísticos, la preparación de la reunión del día 18 y luego de las reuniones en la Habana que recomenzarán muy pronto luego del regreso de Oslo”.

Segundos antes de partir dijo que «bajo el liderazgo del presidente Santos salimos ahora. Lo hacemos con esperanza, con optimismo moderado. No queremos crear falsa expectativas, pero sí creemos que hay elementos estructurales que permiten abrigar la esperanza, que es la idea de que traeremos buenas noticias para Colombia”.

Ambas delegaciones instalarán en un acto formal el próximo jueves en Noruega la mesa de diálogo, que posteriormente será trasladada a La Habana.

Noruega y Cuba actúan como países garantes del proceso de paz de Colombia, mientras que Venezuela y Chile son acompañantes.

«Siempre hemos dicho que éste tiene que ser un proceso serio, realista, eficaz, que contenga decisiones que realmente podamos llevar a la práctica. De lo que se trata es de trabajar con la realidad, no sólo con la retórica, incluso no sólo con las normas», señaló De la Calle en su breve discurso ante los medios.

«Hemos acordado con las Farc unos procedimientos para brindar información, pero lo haremos de manera oportuna, sencilla, cuando realmente sea necesario», añadió el delegado, al instar a la prensa a comprender la necesidad de la discreción en este proceso.

Por su parte, el ministro del Interior, Fernando Carrillo, reconoció que hay una serie de dificultades logísticas que pueden retrasar el desplazamiento a Oslo de los delegados de Gobierno, pero aclaró que eso no significa que se vaya a aplazar la cita. (Lea también: Mesa de negociaciones será instalada oficialmente el jueves en Oslo)

«Entiendo que ha habido dificultades logísticas, ustedes saben que llegar allá no es fácil y hay una serie de condiciones que deben cumplirse, pero lo importante es que va a comenzar y va a comenzar pronto», precisó Carrillo.

Sobre la posición de Human Rights Watch de oponerse a dar amnistías a delitos de lesa humanidad, el Ministro se limitó a reiterar que es un tema delicado que debe ser tratado exclusivamente en la mesa de negociación.

Por su parte, a pocas horas de que se instale formalmente el proceso de paz entre el Gobierno y las Farc, el Partido Liberal reiteró este martes su pleno respaldo a la mesa de negociación que iniciará este miércoles en Oslo (Noruega) y luego continuará en La Habana (Cuba).

El jefe único de la colectividad, Simón Gaviria, reconoció que la negociación con la guerrilla no será fácil, pero advirtió que es un paso que el país debe dar.

«El proceso no será nada fácil, pero eso no nos debe privar del optimismo que desde nuestra colectividad le estamos imprimiendo a este proceso. Si fuera fácil hacía rato habríamos firmado la paz. No tenemos la más mínima duda de que este es el momento más propicio para buscar el fin del conflicto», aseguró Gaviria.

Durante un taller para los alcaldes liberales del país sobre regalías, que se realiza este martes en Bogotá, el jefe de la colectividad afirmó que Colombia ya está cansada de la guerra.

«Estamos cansados de la guerra y, por eso, desde antes de que el Gobierno oficializara los avances en este proceso nuestro Partido Liberal respaldó integra e incondicionalmente los esfuerzos del Estado por conseguir la paz» indicó el político.

Declaración del Jefe de la Delegación del Gobierno Nacional en las conversaciones de paz, Humberto de la Calle Lombana, al viajar a Oslo

“Buenas tardes señores.

Bajo el liderazgo del Presidente Juan Manuel Santos, emprendemos el viaje a la ciudad de Oslo, con el propósito de continuar un proceso de conversaciones con la guerrilla de las Farc que comenzó hace algunos meses en la ciudad de La Habana.

Como ustedes lo saben y se ha dicho varias veces, una de las características de este proceso es que ha sido dividido en fases, lo cual realmente es una novedad.

La primera fase –ya todos los sabemos– corresponde al encuentro exploratorio que concluyó con un Acuerdo General para la Terminación del Conflicto, que contiene básicamente una agenda concreta, una hoja de ruta que se agotará precisamente en la fase que comienza mañana en Oslo y que terminará con la terminación definitiva del conflicto armado.

Momento en el cual comienza la fase 3, que es la fase de implementación de las obligaciones que contraigan las partes, de las obligaciones del Estado colombiano, y simultáneamente el proceso de desmovilización de la guerrilla, con el propósito de que se convierta en una fuerza política, que se transforme en una fuerza política para aclimatar la paz duradera y estable en Colombia.

La fase 2 se define fundamentalmente –lo repito– por el cumplimiento de unos pasos que han sido pactados, que tienen relación directa con la terminación del conflicto, con la finalización del conflicto armado interno.

También es importante decir lo que no es la fase 2. En primer lugar no habrá despeje, no habrá cese de operaciones militares. La fase 2 no es una negociación tradicional, no se trata de que el Estado entregue una serie de competencias suyas a cambio de las ideas de las Farc. Eso no sería, entre otras cosas, digno.

La fase 2 es un proceso tendiente a la finalización del conflicto y el comienzo de una etapa de transformación social en Colombia, a la cual concurrirán –si esa es la decisión de la guerrilla– tanto ella como el Estado para el logro de esa paz que los colombianos anhelan.

No habrá, entonces, una negación tradicional. Es un proceso nuevo.

Creemos sinceramente que hay condiciones para lograr un resultado eficaz y favorable.

Este proceso se ha distinguido por una especie de mantra. Siempre hemos dicho que tiene que ser un proceso serio, realista, eficaz, que contenga decisiones que realmente podamos llevar a la práctica. Lo que se trata es de trabajar con la realidad, no solo con la retórica. Incluso no solo con las normas. El propósito es –repito–, de manera muy seria, en un ambiente de trabajo, sin excesiva retórica, lograr los puntos centrales de la agenda para continuar a la siguiente fase.

La agenda de Oslo se compone, en primer lugar, el día de mañana, de una reunión a puerta cerrada, donde trabajaremos en los temas logísticos, la preparación de la reunión del día 18 y luego de las reuniones en La Habana, que recomenzarán muy pronto, después del regreso de Oslo.

Yo quiero decirles a los periodistas lo siguiente. Yo no me siento un periodista, pero sí he estado –dijéramos– dentro del ejercicio periodístico y comprendo la tarea de los periodistas, comprendo sus ritmos, la necesidad de información. Y no solo eso; dijéramos la trascendencia de la información que pueden brindar a la opinión pública.

En ese sentido, nosotros queremos insistir en la necesidad de la discreción de este proceso que ahora se inicia; discreción que también es una nota característica diferente a lo que ha ocurrido en el pasado.

La discreción es esencial, porque la experiencia muestra que un exceso de difusión y un exceso de intervención en los medios termina afectando la marcha del proceso.

Queremos un proceso sereno, serio, tranquilo. Eso no quiere decir que no vaya a haber información; la habrá. También conocemos nuestros deberes en esa materia y también hemos acordado con las Farc unos procedimientos para brindar información.

Pero lo haremos de manera oportuna sencilla, cuando realmente sea necesario.

Y por eso yo quiero pedir a los medios paciencia y compresión, que la han tenido hasta ahora. Yo quiero que entiendan que este elemento, a juzgar a juzgar por la experiencia del pasado, es un elemento clave para el logro de nuestros fines.

Pues bien. Repito que bajo el liderazgo del Presidente Santos salimos ahora. Lo hacemos con esperanza, con optimismo moderado. No queremos crear falsas expectativas.

Pero sí creemos que hay elementos estructurales que permiten abrigar la esperanza y la idea de que traeremos buenas noticias para Colombia.

Buenas tardes”.

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