Pese a los pronósticos, Obama salió ileso del debate

Apático, nervioso y hasta prepotente fueron algunos de los calificativos que recibió la actuación de Barack Obama durante el primer debate y que preocuparon a la campaña demócrata hasta el punto de prometer diariamente desde entonces que el mandatario sería más agresivo en el próximo encuentro.

Pero todo ello no afectó las intenciones de voto según una encuesta del diario The Washington Post y el canal de televisión ABC que revela que el 49% de los estadounidenses piensa votar por su reelección frente al 46% que optará por el candidato republicano.

El margen entre los dos también es mínimo según un sondeo del diario Politico y la Universidad George Washington que da a Obama el 49% del apoyo, sólo un punto más que lo que obtiene Romney.

De acuerdo al análisis de ese medio, el debate no perjudicó al aspirante demócrata pero sí benefició definitivamente al ex gobernador de Massachusetts. Ahora el 51% lo ve de forma favorable en lo personal frente a un 44% que sigue sin gustarle el candidato republicano.

Este lunes, los dos contendientes se atrincheraron con sus asesores a fin de prepararse para alcanzar sus objetivos en el debate del martes, en la Universidad Hofstra, de Hempstead, donde tomarán preguntas de los votantes entre el público.

Tanto Obama como Romney saben que el resultado de las elecciones del 6 de noviembre podría depender de ese encuentro.

Los asesores del mandatario adelantaron que buscará atacar al aspirante republicano por lo que considera es una fuerte disposición a cambiar de punto de vista para volverse más atractivo a los electores.

En la vereda de enfrente, el principal colaborador de Romney, Ed Gillespie respondió: «El presidente puede cambiar su estilo o sus tácticas, pero no puede cambiar su trabajo ni sus políticas. Y de esto es lo que se trata esta elección».

Fuente: AP- DPA

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