“El aborto no es un derecho y menos fundamental”, Iglesia

En el documento la iglesia deja claro que la mujer es una víctima más del aborto y que este “no es un derecho y menos de rango fundamental: no existe ningún tratado internacional en materia de derechos humanos que le reconozca tal cualidad. Por eso, no es posible exigir a ningún Estado la legalización del aborto”.

El pronunciamiento surge como respuesta a la iniciativa legislativa impulsada por los representantes a la Cámara Germán Navas (Polo) y Alfonso Prada (Partido Verde), quienes pretenden regular los tres casos en los cuales el aborto es permitido en el país.

De ser aprobado el proyecto, el artículo 11 de la Constitución Nacional quedaría así: “El derecho a la vida es inviolable. No habrá pena de muerte. La interrupción voluntaria del embarazo podrá realizarse en los casos autorizados por la ley”.

El temor de la Iglesia Católica y de quienes se oponen al aborto es que esta modificación le abra la puerta a esta práctica en cualquier caso. Por eso, tanto los obispos como Provida han dejado claro que se oponen al aborto y que no lo aprueban bajo ninguna circunstancia.

Ni la pastilla del día después

El secretario de la Conferencia Episcopal, monseñor José Daniel Falla, manifestó que la iglesia tampoco aprueba la utilización del misoprostol o Cytotec, que son usadas como métodos de anticoncepción de emergencia.

“Cualquier método que atente contra la vida humana nunca podrá ser aprobado desde ningún punto de vista ético”, dijo monseñor.

En esta ocasión, la iglesia se apoyó en profesionales de la salud que están en contra del aborto desde una postura médica. Es el caso de la psiquiatra Danelia Cardona, quien está en contra de cualquier método para inducir el aborto por las secuelas físicas y emocionales que deja en las mujeres.

Según Cardona la ciencia ha demostrado que cuando una mujer aborta quedan consecuencias para su salud física y mental, inclusive cuando se usa el misoprostol, que a su criterio es un mecanismo de aborto químico.

Cárdenas sostiene que con la legalización del aborto no se disminuyen los riesgos que corren las mujeres cuando deciden abortar, porque los peligros para su vida y salud mental son inherentes al mismo procedimiento, y no por las condiciones de higiene de las clínicas donde se practican estos procedimientos.

Fuente COLPRENSA

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