Quienes perdieron y quienes ganaron en la jornada electoral: Senador Roy Barreras

Bogotá, 28 de octubre_Los grandes derrotados: El Uribismo, las encuestadoras y las opciones extremas radicales.

Ganaron espacio las propuestas alternativas, independientes y de centro.  Ganaron también los candidatos Propaz en las principales ciudades capitales como Bogotá, Cali, Medellín, pero también ganaron los clanes políticos tradicionales con una colección de avales que anula la verdadera representación política partidaria y despoja a los elegidos de cualquier identificación ideológica.

La mezcla de avales, muchísimas veces contradictoria, lo que significa es que por lo menos en 20 regiones de Colombia ganó la mecánica sobre las ideas. La diferencia notoria está en las ciudades capitales donde se expresa mayormente el voto de opinión.

Todos los partidos pueden salir a reclamar el triunfo y todos serán cuestionados por las llamadas coaliciones, que no son otra cosa, que el desdibujamiento de la responsabilidad política.

En lo personal, -en cifras escuetas contra y todo pronóstico- el Partido de la U mantuvo una importante presencia en alcaldías municipales y en las elecciones de diputados y concejales, que son las cifras que verdaderamente marcan la presencia territorial. En el Valle del Cauca, los triunfos de candidatos alternativos como en Buenaventura, Palmira y Jamundí, implican la aparición fresca de un voto de opinión que seguramente seguirá creciendo.

Perdió la guerra, perdieron los extremos, ganó el centro. Perdió la guerra, ganó la paz.La democracia mejoró, pero aún es imperfecta.

Es indispensable una reforma política que elimine los tres grandes pecados de esta elección: El sistema clientelar individualista de la contaminada lista abierta, la compraventa de avales que terminan en irresponsables mezcolanzas políticas y la financiación espuria de las campañas. Si queremos limpiar y ampliar la democracia es indispensable la reforma política.

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