Los hombres de las Farc en la mesa

Análisis
Óscar Montes

Aunque las Farc van a insistir en contar con Simón Trinidad en la mesa de negociación, tanto en Oslo, Noruega, como en La Habana, Cuba, posibilidad que hoy es considerada remota, esta semana se conocieron los nombres de la totalidad de su equipo negociador, tanto los llamados plenipotenciarios, como el equipo de apoyo de aquellos.

Al frente de los mismos estará Iván Márquez, quien tendrá el peso de la negociación por parte de las Farc y será quien lleve a la mesa las posturas de Timochenko, jefe máximo de ese grupo guerrillero. Entre los expertos en negociaciones anteriores se encuentran Marcos Calarcá y Andrés París, mientras que entre los que carecen de fogueo en este tipo de asuntos están Jaime Alberto Parra, el Médico;y Rodrigo Granda, quienes llegan por primera vez a una mesa de diálogos con el Gobierno.

La ausencia de curtidos negociadores, como Joaquín Gómez y Pablo Catatumbo, quienes fueron protagonistas del Caguán y Tlaxcala, respectivamente, han llevado a varios analistas a considerar la posibilidad de una fractura dentro de la organización guerrillera, lo que haría mucho más difícil el desarrollo de las conversaciones. De cualquier manera no deja de llamar la atención el hecho de que las Farc prescindan de dos de sus más experimentados hombres.

El desarrollo de las conversaciones que se inician el próximo 8 de octubre en Oslo, Noruega, mostrará que tanto acertó el grupo guerrillero a la hora de escoger a sus mejores hombres para que se pongan al frente de la negociación con el gobierno de Juan Manuel Santos. Del éxito o el fracaso de la misma depende la suerte de las Farc.

Lozada, Gómez y Catatumbo, los ausentes de las Farc

Más que los presentes en la mesa de negociación con el Gobierno, lo que llama la atención es la lista de los ausentes en la misma por parte de las Farc. En efecto, que ni en Oslo ni en La Habana estén hombres como Carlos Antonio Lozada, Joaquín Gómez o Pablo Catatumbo no deja de llamar la atención puesto que los tres tienen la experiencia de haber sido negociadores en ocasiones anteriores y cuentan además con ascendencia sobre frentes importantes dentro de esa organización guerrillera.

Lozada fue protagonista de los diálogos del Caguán, donde participó en varias meses de discusión sobre el tema del narcotráfico, que sin duda será tratado en esta nueva oportunidad. Gómez es uno de los más experimentados negociadores que tienen las Farc y cuenta con una sólida formación militar y política, así como académica, puesto que cursó estudios superiores en la universidad Patricio Lumumba de Rusia. Gómez, al igual que Lozada, también tuvo gran figuración durante las conversaciones del Caguán. Y el tercer gran ausente del grupo de negociadores de las Farc en esta oportunidad es Pablo Catatumbo, otro de los antiguos negociadores de ese grupo guerrillero, puesto que negoció en Caracas y Tlaxcala con el gobierno de César Gaviria.

En aquella oportunidad compartió mesa con Alfonso Cano y el propio Iván Márquez, entre otros. Quienes conocen de las habilidades de negociador de Catatumbo consideran que al no asumir posturas dogmáticas y tener espíritu conciliador habría sido muy útil en esta oportunidad.

Iván Márquez, la voz cantante de las Farc

Iván Márquez llega a la mesa de negociación como la voz cantante de las Farc y como el jefe de la delegación, es decir como el hombre de confianza de Timochenko, jefe máximo de ese grupo guerrillero. Márquez, ex congresista de la Unión Patriótica, llega reencauchado a la mesa luego de haber estado en Caracas y Tlaxcala, donde, junto con Alfonso Cano, tomó la vocería de ese grupo.

Curiosamente, tanto Márquez como Cano y Catatumbo, al regresar a Colombia fueron “castigados” por las Farc y por esa razón los enviaron a combatir y les fueron asignadas funciones militares. De hecho Márquez fue trasladado al Urabá antioqueño a organizar los frentes que estaban siendo golpeados duramente por los grupos paramilitares, misión que no cumplió a cabalidad, puesto que las autodefensas lograron el control militar de buena parte de ese territorio. De ahí pasó a los Montes de María, donde tampoco alcanzó mayores éxitos militares, puesto que tanto el Ejército como la Armada le propinaron grandes y contundentes golpes.

Calarcá y París, con duros reparos internos.

En la mesa de negociación por parte de las Farc estarán algunos repitentes y otros que no tienen mayor experiencia en estas lides. Entre los primeros se encuentran Marcos Calarcá y Andrés París, quienes tuvieron participación en Tlaxcala, México. Tanto Calarcá como París tienen una gran resistencia por parte de los llamados “comandantes troperos”, es decir aquellos que están al frente de los combates en Colombia, quienes les cuestionan el hecho de permanecer durante muchos años en el exterior.

“A ellos se les olvida que las Farc somos ante todo un ejército y tenemos que combatir todos los días, en lugar de echar carreta todo el tiempo”, fue una expresión que le escuché a uno de los jefes guerrilleros en el Caguán, al referirse a aquellos comandantes de ese grupo que residen en el exterior, como ocurre con Calarcá y París, quienes se encargan de las relaciones internacionales. Entre los inexpertos están Jaime Alberto Parra, “El Médico” y Rodrigo Granda, quienes llegan a la mesa de negociación sin el bagaje que tienen los otros integrantes del equipo.

Los negociadores detrás de los plenipotenciarios

En esta oportunidad las Farc tendrán el llamado equipo de apoyo, cuya función será la de asesorar a los “plenipotenciarios”, que son quienes estarán sentados en la mesa de negociación. Este equipo de apoyo estará integrado por Jesús Santrich, Hermes Aguilar, Bernardo Salcedo y Rubén Zamora. De ellos el más conocido es Santrich, un sucreño con espíritu festivo y muy dado a jugar bromas para tratar de distensionar el ambiente. Santrich últimamente ha estado muy cercano a Márquez y algunos organismos de inteligencia sostienen que en la actualidad permanece más tiempo en territorio venezolano que colombiano.

Aguilar, aunque también estuvo en Tlaxcala, como integrante del equipo negociador, siempre ha optado por manejar un bajo perfil lo que lo ha llevado a estar lejos de las cámaras de los medios de comunicación. Salcedo es considerado como alumno aventajado del desaparecido Alfonso Cano, quien se encargó de darle mucho juego político como miembro del Comité Político Central de las Farc. Zamora, por su parte, es considerado “urbano”, es decir que se trata de un jefe guerrillero con formación política originada en la militancia en los partidos políticos de izquierda. No es, pues, un jefe guerrillero de origen “campesino”, como si era, por ejemplo, el Mono Jojoy, quien siempre se encargó de promover a los “campesinos” por encima de los “urbanos”, como él llamaba al propio Cano, con quien mantuvo serias diferencias no solo políticas sino militares y estratégicas. El equipo de apoyo será el soporte de los plenipotenciarios.


La Ley del ‘Montes’
@leydelmontes

 

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