Perú no dialogará con rebeldes como Colombia con FARC: Humala

LIMA (Reuters) – El Gobierno peruano no dialogará con los remanentes del grupo rebelde Sendero Luminoso que aún se mantienen en armas y se enfrentan contra las fuerzas de seguridad, tal como lo hará Colombia con la guerrilla colombiana de las FARC, dijo el miércoles el presidente Ollanta Humala.

El grupo maoísta Sendero Luminoso, que durante dos décadas tuvo en jaque al país andino hasta la caída de su líder en 1992, aún se mantiene latente con esporádicos ataques a miembros de las fuerzas armadas y policías, así como con su brazo político, que según el Gobierno, fuentes de inteligencia y analistas se infiltra en protestas sociales con ideas extremistas.

«No podemos dialogar con terroristas, matan a mansalva, secuestran a niños, no respetan los derechos fundamentales de la población y en base al terror, secuestro o la extorsión de autoridades pretende cambiar el rumbo democrático en el país», afirmó Humala en conferencia con la prensa extranjera.

«Aquí los vamos a combatir y tengan la plena seguridad que los vamos a vencer», agregó.

Pese a su tajante rechazo a conversar con Sendero Luminoso, Humala saludó el inicio del histórico diálogo entre el Gobierno del presidente colombiano, Juan Manuel Santos, y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Ambas partes se verán cara a cara el 8 de octubre en Oslo para intentar poner fin al conflicto interno de casi cinco décadas, el más prolongado y cruento del hemisferio, que ha cobrado miles de vidas.

«Saludamos el esfuerzo que hace el Gobierno colombiano en la lucha por la pacificación, apoyaremos a la pacificación que beneficie al pueblo colombiano en todo lo que su Gobierno nos solicite», afirmó Humala.

La guerra en Perú contra Sendero Luminoso, que llegó a ser el grupo rebelde más violento de América Latina en su lucha armada para imponer un Estado comunista, provocó unos 69.000 muertos y desaparecidos entre 1980 y el 2000.

Actualmente los remanentes del grupo rebelde actúan en la selva del país, donde han matado a una veintena de policías y militares en lo que va del año en choques o emboscadas.

«No podemos señalar que el terrorismo ha acabado, creo que es un error que ha venido cometiendo el Estado, dormirse en sus laureles de capturas importantes y no combatir el resto de la organización», dijo Humala, un militar retirado que luchó contra Sendero Luminoso hace dos décadas.

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