Bill Clinton, atracción de la Convención Demócrata

La presencia de Bill Clinton en el horario de mayor audiencia televisiva supone el hecho más relevante de este miércoles en la Convención Nacional Demócrata, que se realiza en Charlotte, Carolina del Norte.

El ex presidente, uno de los más populares de la historia, buscará darle un nuevo impulso a la candidatura de Obama a la reelección. Este escenario es absolutamente diferente al de 2008, cuando ambos políticos estuvieron en veredas diferentes durante las primarias demócratas, ya que Hillary Clinton competía con el actual presidente.

Clinton no se saldrá del libreto de la campaña del partido. «Esta elección, para mí, es sobre cuál candidato está más próximo a regresarnos a la época del pleno empleo. Es una elección clara», lanza el ex mandatario en una serie de avisos divulgados antes de su discurso. «El plan republicano es cortar más impuestos sobre las personas de altos ingresos y volver a la desregulación. Eso es lo que nos metió en problemas», afirma.

Obama arribó este miércoles a Charlotte, donde el jueves será investido como candidato y dará el discurso que cerrará el evento. Esa aparición estaba prevista en el estadio Bank of America, con capacidad para 74 mil personas, pero las malas condiciones del tiempo lo obligarán a realizarlo en el auditorio donde se desarrolla la convención, donde podrán ingresar unas 15 mil personas.

Los republicanos no dejaron pasar esta situación y, según la vocera Kirsten Kukowski, el cambio responde a «la falta de entusiasmo». «¿Problemas para llenar los asientos?», se preguntó. En 2008, Obama aceptó la candidatura ante unas 84 mil personas en un estadio de Denver.

Una presencia polémica

Los organizadores de la convención debieron dar explicaciones por la participación de la «dreamer» Benita Veliz. Esta mexicana de 27 años fue llevada a los EEUU por sus padres a los ocho años, lo cual la convierte en potencial beneficiaria de la suspensión de deportaciones anunciada en junio por Obama.

«Es americana en todo, menos en un pedazo de papel», señaló el legislador de origen puertorriqueño Luis Gutiérrez. «Eso de tener o no papeles en nuestra comunidad (hispana), yo creo que no tiene gran relevancia», agregó. «Puede haber críticas, que vengan las críticas. (…) Pero nuestra comunidad ve en esa joven a sus propios hijos», explicó uno de los principales impulsores de la reforma inmigratoria en el Congreso.

Veliz subirá al escenario para presentar a la periodista de origen cubano Cristina Saralegui, una de las oradoras hispanas principales de la jornada junto a Gutiérrez. Estas presencias son una muestra de los esfuerzos demócratas para atraer el voto latino, un electorado clave para las aspiraciones de Obama.

La reforma migratoria fue una de las promesas que formuló el presidente en su campaña de 2008 para llegar a la presidencia y es uno de los puntos que la comunidad hispánica le reclama como promesa incumplida.

 

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