Oscar Naranjo un diamante en bruto

Por Oscar Montes

Es lamentable que RCN Televisión haya decidido que el rating esté por encima de todo lo demás. Y todo lo demás incluye hasta la vida misma de algunos de los participantes de su programa bandera Protagonistas de Nuestra Tele (PDNT).

No de otra forma puede interpretarse la posición asumida por el Canal de mantener al aire y en el mismo horario familiar un programa que desde sus inicios generó todo tipo de críticas por la forma como promueve antivalores entre los jóvenes y donde pululan la envidia, el odio y la deslealtad. Nada, absolutamente nada, resulta constructivo en dicho programa, que es la mejor muestra de eso que se conoce como la “telebasura”.

Está visto, pues, que RCN hace con su canal de televisión lo que le da la gana, amparado en la sintonía de su programa estelar. Ni siquiera la Autoridad Nacional de Televisión (ANTV), un ente que sirve para muy poco y cuya existencia debería ser reconsiderada, pues se ha mostrado como un convidado de piedra, ha logrado frenar los abusos del canal. Sus amenazas de imponer multas a los canales privados son ignoradas por estos, sencillamente porque ese dinero se lo ganan con lo que cobran por una cuña de menos de un minuto. Insisto: la ANTV no tiene razón de ser. Es un rey de burlas.

Es evidente que a RCN Televisión solo le importa el rating y las jugosas ganancias que el mismo le genera. No obstante, si ello es así debiera preocuparse un poco más por la suerte -y la vida misma- de sus concursantes, especialmente de Óscar Naranjo, su “diamante en bruto”, como él mismo se define, quien acaba de ser retirado del programa por recomendación expresa de los médicos que lo valoraron luego de su más reciente crisis emocional, que obligó a los productores del concurso a internarlo de urgencia en una clínica de Bogotá. Al parecer la recomendación de los médicos fue aceptada y, de nuevo, Oscar salió de PDNT, ante el lamento de millones de colombianos, que se han solidarizado con su situación.

Sólo falta que ahora RCN Televisión -cuando el rating comience a bajar- lo vuelva a incluir en la lista de concursantes que podrían regresar a la casa estudio.

Quienes aún siguen sin entender dónde está la bolita, que son millones, dado los votos que Óscar obtiene cada vez que lo sacan por mal actor y mal compañero, deben saber que para RCN Televisión PDNT es un negocio redondo, pues el programa le da rating y plata, que es lo que sostiene al canal. Se trata, entonces, de un verdadero gana-gana.

Ante la tragedia que estuvo a punto de presentarse con Óscar Naranjo -su “diamante en bruto”- es bueno que los directivos del canal nos digan ¿cuáles son los parámetros bajos los cuales seleccionan a los participantes a PDNT? ¿Son valorados por especialistas, entre ellos psiquiatras y psicólogos, para conocer su estado emocional? ¿Quién se encarga del acompañamiento de los jóvenes una vez abandonan la casa estudio? ¿Ante qué autoridad rinde cuenta RCN Televisión por sus abusos y desafueros en PDNT?

La directora del concurso, la argentina Analia Michelengeli, dijo en uno de los programas del Canal donde, obviamente, se promocionó con bombos y platillos el capítulo de la salida de Óscar de la casa estudio, que no podía informar sobre el paradero del joven porque había que “respetarle su privacidad”.

El mundo al revés: RCN Televisión, que no ha hecho más que violentar la privacidad de los concursantes, se reserva el derecho de exigir que se le respete la misma de uno al que le causaron un grave daño emocional y al que no han dejado de explotar desde el momento mismo en que lo admitieron en el concurso, ya sea por su condición sexual, su origen regional o su evidente carencia de aptitudes para la actuación, como ocurre, además, con buena parte de los otros participantes. Ojalá que terminen de pulir su “diamante en bruto”.

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Aquí la crisis nerviosa de Oscar Naranjo VfS6X4Tn3f4

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