La novela de Rodrigo Granda

Por Oscar Montes

En su afán por mantener viva la llama de la confrontación que sostiene con Hugo Chávez desde la época en que ocupó la Casa de Nariño por ocho años, el expresidente Álvaro Uribe volvió a arremeter contra este tildándolo de “cobarde” por no enfrentar a las Farc en su territorio y esperar que fuera el propio Uribe quien hiciera ese trabajo, según reveló en varios de sus múltiples trinos.

El episodio al que se refiere Uribe es el que tiene que ver con la captura del jefe guerrillero de las Farc Rodrigo Granda en diciembre de 2004 en el vecino país, operación que en su momento estuvo a punto de ocasionar el rompimiento de las relaciones diplomáticas entre Colombia y Venezuela. En aquella oportunidad, voceros del gobierno venezolano denunciaron que detrás de la intrépida acción estuvieron organismos de Inteligencia internacionales, concretamente de Estados Unidos. Tanto Chávez como sus más cercanos colaboradores, entre ellos el entonces vicepresidente José Alfredo Rangel, señalaron a Uribe de haber “secuestrado” a Granda por orden del entonces presidente estadounidense George W. Bush, con quien Uribe mantuvo estrechas relaciones.

La captura de Granda fue en su momento uno de los más duros golpes propinados a las Farc, pues el jefe guerrillero era considerado su ‘canciller’ y la persona que se encargaba de mover los hilos internacionales, junto a Raúl Reyes, quien fuera posteriormente abatido en territorio ecuatoriano, en otra operación militar que también produjo la más grave crisis diplomática con el gobierno de Rafael Correa.

Tanto Chávez, por Granda, como Correa, por Reyes, señalaron a Uribe de violar la soberanía de sus países, y sus reclamos fueron escuchados por la comunidad internacional y tuvieron acogida en los gobiernos de Luiz Inácio Lula de Brasil y Daniel Ortega de Nicaragua, entre otros.

En sus recientes trinos contra Chávez, Uribe ha recreado todo el episodio de Granda y ha contado detalles del comportamiento asumido por el mandatario venezolano y su supuesta cobardía al no enfrentar a las Farc.

Es lo cierto, sin embargo, que la novela de Granda tiene dos capítulos: el primero es el de su captura y el segundo es el de su liberación. Uribe narra todos los detalles del primero, pero se cuida muy bien de brindar mayor información sobre el segundo.

Y es que, en efecto, sobre el segundo capítulo de esa novela lo que se sabe es que Uribe liberó a Granda por solicitud expresa de Nicolás Sarkozy, presidente de Francia, quien lo convenció de que el ‘canciller’ de las Farc sería fundamental para la liberación de la excandidata presidencial Íngrid Betancourt, quien permanecía en poder de ese grupo guerrillero desde 2002. El mandatario argumentó, en ese momento, que la liberación del jefe guerrillero obedecía a “razones de Estado”. Nada más. Luego se vino a saber que cerca de otros 50 guerrilleros también recibirían ese beneficio siempre y cuando se comprometieran a no seguir militando en ese grupo subversivo.

Lo curioso es que el país aún ignora cuáles fueron los compromisos que Uribe adquirió para liberar a Granda y cuáles los de Francia. ¿Por qué el Gobierno colombiano decidió liberar al jefe guerrillero, después de que su captura significara para el país casi que el rompimiento de relaciones con Venezuela? ¿A qué se comprometió el gobierno francés a cambio de la liberación de Granda? ¿Hubo acuerdos entre Francia y las Farc para liberar a Granda? ¿Qué tipo de acuerdos? ¿Ya que Uribe está tan interesado en revivir la historia, ¿por qué no nos cuenta a los colombianos bajo qué condiciones liberó a Granda, quien en su momento se negó a renunciar a las Farc y hoy hace parte de los jefes militares de ese grupo guerrillero? ¿Cuáles fueron las razones de Estado tan poderosas como para que al país nunca se le informara sus reales motivaciones?

Ojalá que en el libro que está a punto de publicar sobre sus ocho años de mandato –y que según sus allegados “será explosivo”–, Uribe cuente todos los pormenores de este episodio, que aún hoy tiene más preguntas que respuestas.¿Será que el ex Presidente se anima a contar la verdad verdadera de lo que pasó para que liberara a Granda por razones de Estado?

Por Óscar Montes
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