La OEA reunirá a los cancilleres de América en Washington por el caso Assange

Washington, 17 ago (EFE).- La OEA convocó hoy a los cancilleres de América el 24 de agosto en Washington para estudiar la crisis entre Ecuador y el Reino Unido por el caso del fundador de Wikileaks, Julian Assange, a quien el Gobierno británico le niega un salvoconducto para salir del país luego de que Ecuador le concediera asilo.

Tras tres horas de sesión extraordinaria y por 23 votos a favor, 3 en contra y 5 abstenciones, el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) aprobó una resolución propuesta por Ecuador que convoca a los ministros de Exteriores a la capital estadounidense el próximo viernes a las 11 de la mañana (15.00 GMT).

La reunión se centrará en la «situación entre el Ecuador y el Reino Unido concerniente a la inviolabilidad de los locales diplomáticos del Ecuador en el Reino Unido, al amparo del derecho internacional», según el texto final de la resolución.

Ecuador busca el apoyo del continente ante lo que considera una «amenaza» del Gobierno británico de entrar en su embajada en Londres, donde Assange se refugió el 19 de junio pasado para evitar ser extraditado a Suecia, donde es reclamado por la justicia por delitos sexuales.

Ecuador concedió asilo a Assange por considerar que no ha recibido garantías de Reino Unido y de Suecia de que no será extraditado a EE.UU., donde él considera que su vida correría peligro pues ha sido vilipendiado por la filtración por parte de WikiLeaks de información secreta.

La representante ecuatoriana en la OEA, María Isabel Salvador, pidió la defensa de la «inviolabilidad de los locales diplomáticos» ante la misiva enviada por el Reino Unido a la legación ecuatoriana en la que advierte que podría recurrir a una ley de 1987 que le permitiría entrar en la embajada.

El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, solicitó al comienzo de la cita de hoy que el debate no se centrara en el derecho de Ecuador de conceder asilo a Assange, como anunció el jueves el país andino, sino en la supuesta «amenaza de una actuación en el interior de la embajada» de Ecuador.

«Es necesario que entendamos las consecuencias de aparecer en un momento como este no diciendo nada sobre la posibilidad de que un país miembro se enfrente a esta situación», señaló Insulza, que alertó que un silencio de la OEA «echaría por tierra todo el Derecho Internacional en esta materia».

En una votación que logró cinco votos más de los 18 necesarios para aprobar la resolución, todos los países suramericanos se mostraron a favor de convocar a los cancilleres y los 3 votos en contra fueron de Estados Unidos, Canadá y Trinidad y Tobago.

La embajadora estadounidense ante la OEA, Carmen Lomellín, subrayó que, hasta el momento, «no ha ocurrido nada» que pueda sustentar las acusaciones de Ecuador y consideró «inapropiado» que el organismo medie en una «disputa bilateral en la que una parte no es miembro del hemisferio».

Lomellín advirtió que la reunión de cancilleres «no va a aportar valor y será incluso dañina para la fama de la institución internacional», un argumento al que se sumó la representante alterna de Canadá, Wendy Drukiel.

Estados Unidos indicó hoy, a través de la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, que «no reconoce el concepto de asilo diplomático como una cuestión de derecho internacional», por lo que no contempla el que otorgó Ecuador a Assange.

El observador permanente de Reino Unido ante la OEA, Philip Barton, se defendió de las «acusaciones de que Reino Unido estaba a punto de entrar por la fuerza en la embajada de Ecuador», al considerar que «no tienen ningún fundamento», y aseguró que la nota enviada por Londres a la misión fue «tomada fuera de contexto».

La acusación expresa a Reino Unido de Ecuador, que había incluido el término «amenazas» en su propuesta de resolución inicial, se suavizó después de que México pidiera cambiar el lenguaje para hablar simplemente de la «situación» entre ambos países.

Ese texto final fue aceptado, entre otros, por Guatemala, El Salvador, Ecuador, Costa Rica, Colombia, Chile, Brasil, Bolivia, Argentina, Venezuela, Uruguay, República Dominicana, Perú, Paraguay, Nicaragua, México y Haití.

Cinco países se abstuvieron -Barbados, Bahamas, Panamá, Jamaica y Honduras-, entre ellos tres pertenecientes a la Comunidad de países del Caribe, que normalmente vota en bloque y esta vez se dividió.

Panamá se abstuvo por considerar «prematuro» convocar a los cancilleres y porque propuso a su vez enviar «delegaciones a Londres y Quito para determinar si la OEA» es «un foro idóneo para tratar estos temas», una idea que sólo obtuvo el respaldo de Honduras.

Además de en la OEA, Ecuador logró convocar otras dos reuniones de cancilleres, las de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA) y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), que se encontrarán este fin de semana en Guayaquil para analizar el asunto.

Reino Unido sostiene que es su obligación legal entregar a la fiscalía sueca al activista australiano, quien asegura ser objeto de una persecución en distintos países que podría acabar con su condena a muerte en Estados Unidos.

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