Caracol Televisión saldría del aire en Venezuela

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De acuerdo con el periódico El Nacional de Caracas, Conatel, el ente regulador del sector de comunicaciones en Venezuela, estaría a punto de dar la orden de sacar del aire a los canales colombanos Caracol y RCN. Hasta ahora no se sabe cuándo se hará efectiva la medida. Dice el periódico que representantes del gobierno venezolano se reunieron con los representantes de las empresas de cable para hablar del tema.

Un paso más de la persecución que ha hecho Nicolás Maduro a los medios de comunicación. En febrero de 2014, Maduro tomó la decisión de sacar del aire a NTN24. El presidente ordenó a las empresas DirecTV y Movistar retirarlas de la plantilla de programación. En cadena nacional el mandatario aseguró que » una televisora que pretendió ser la competencia de Telesur, pretendió transmitir la zozobra de un Golpe de Estado (…) Voy a defender la tranquilidad de Venezuela».

Recalcó que «estamos obligados a defender este proyecto de Constitución y hacer justicia. Y va a haber justicia», luego de los hechos violentos ocurridos el 12 de febrero.

Denunció a la agencia AFP por su actuación, recordando la situación en Libia cuando según explicó, se hizo una falsa información sobre un bombardeó ordenado por Muamar Gadafi; por lo que hizo un llamado a «los periodistas de la AFP en Venezuela y a los dueños» de la misma. Dijo que hay otras «cadenas por allí que las utilizan para hacerle daño a la verdad de Venezuela».

En febrero de 2017 sacó a CNN diciendo que el canal era un “instrumento de la guerra”.  Todo fue por cuenta de un reportaje de la cadena estadounidense sobre la presunta venta de visas y pasaportes venezolanos en la embajada de ese país en Irak, el informe señalaba que se le vendían a personas con vínculos con el terrorismo.

Maduro dijo entonces que quería a “CNN bien lejos, fuera de Venezuela”.  Según la ONG Ipys, desde que Maduro llegó al poder (abril de 2013) se han cometido casi 3 mil casos de violaciones a la libertad de prensa en Venezuela.  Cerca de 60 medios han dejado de operar en el país durante la gestión chavista, de acuerdo con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) y el Colegio Nacional de Periodistas venezolano. Muchos otros sobreviven, pero al ras de la censura.

Los periodistas denuncian agresiones en oficinas públicas y un total silencio por parte del Gobierno a la hora de rendir cuentas. Uno de los caminos para llenar las carencias ha sido internet, pero Maduro piensaregular las redes sociales y otros medios en internet con la Asamblea Nacional Constituyente. Propuso la Ley contra el Odio, de la que no dio más detalles.

«Va a estar incorporado en esta ley lo que tiene ver (con) la regulación de la emisión de mensajes de odio e intolerancia (y) fuertes sanciones cuando se esté en presencia de un delito de odio y de intolerancia», dijo la excanciller Delcy Rodríguez, presidenta de la Constituyente

Y es que Venezuela es una escena áspera para el trabajo común de un reportero: 22 periódicos han dejado de circular desde 2013 (en parte por el dominio oficial sobre la importación de papel), 34 emisoras de radio vieron sus permisos revocados (un caso por el que la CIDH condenó al Gobierno) y cerca de 25 medios cambiaron de dueños, algunos cercanos al chavismo.

Con estas cuatro estrategias, Maduro intenta controlar la prensa: primero, bloqueando los medios internacionales; segundo, con el cese de concesiones; tercero, poniendo restricciones a diarios impresos y cuarto, comprando medios de comunicación mediante procesos bastante opacos, forzados en un conjunto de “presiones contra los medios por su línea editorial como la apertura de procesos judiciales y cierre de fuentes de información”. Los casos más conocidos son Globovisión, la Cadena Capriles, que tras el cambio de propiedad hubo claras modificaciones a su línea editorial y los periodistas denunciaron censura.

La guerra del chavismo contra los medios de comunicación comenzó en 2007, cuando el entonces presidente, Hugo Chávez, decidió no renovarle la licencia al canal nacional de señal abierta RTVC. Durante 50 años el documento que le permitía emitir de manera constante había sido refrendado cada año sin problemas. Con Chávez eso cambió y esto implicó su cancelación.  Dejó de transmitir en 2007 luego de que Hugo Chávez pidiera públicamente que no se le renovara la concesión. La Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó en 2015 al Estado venezolano por la medida, que calificó como una grave violación a los derechos humanos.

Las concesiones del resto de las señales que operan se suelen renovar cada cinco años, por la Comisión Nacional de Telecomunicaciones, un organismo que depende exclusivamente del Ejecutivo venezolano. El lapso es incluso menor al período presidencial. Los canales sucumben ante la censura por miedo a que no le renueven los permisos.

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