Santos llega a la mitad de su mandato en Colombia con popularidad en baja

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, llega el martes a la mitad de su mandato con la popularidad en baja, ante una creciente percepción de que la guerrilla se fortalece mientras por primera vez en una década un mandatario colombiano habla de paz.

El mandatario contaba con un índice de popularidad de poco más del 70% hace un año, que ha caído a alrededor del 45% en la actualidad.

En una entrevista con la AFP, Santos abordó las dificultades que enfrenta.

«Ha sido difícil la explicación y la aplicación de nuestra estrategia de seguridad. Tiene que ver mucho con meternos en los sitios donde la guerrilla ha estado en los últimos 45 años. Eso genera una serie de reacciones que han dado la sensación de mayor inseguridad (…) y eso tiene un efecto sobre la sicología de la gente muy grande», declaró Santos, un economista de 61 años, varias veces ministro.

Al mismo tiempo, Santos aspira a instaurar la paz en Colombia, y ha tomado algunas iniciativas al respecto, como una ley para devolver las tierras usurpadas por la violencia y una ley marco para una futura negociación con las guerrillas.

«Finiquitar este conflicto sería un sueño realmente hecho realidad y espero que se den las circunstancias para poder decir que en efecto eso se puede lograr», aseguró Santos.

«Tengo unos planes, tengo un rumbo, tengo un puerto de destino, estoy navegando para llegar a ese puerto de destino. Se presentan a veces tormentas, hay vientos desfavorables. Pero mi plan es muy claro, yo sé qué quiero hacer con este país, tengo muy claros mis objetivos y los vamos a conseguir», reafirmó el presidente en conversación este fin de semana con la AFP y BBC Mundo.

El politólogo Fernando Giraldo, de la Universidad Javeriana, consideró que Santos «está en el peor momento de popularidad, pero tampoco está tan mal pues cuenta con más del 40% a mitad de su mandato».

«Lo que ocurre es que esto se presenta cuando él cree que ha hecho todo lo posible para estar bien y cuando se acerca el momento de decidir si va a la reelección», señaló Giraldo a la AFP.

— Más que la seguridad, Santos quiere la paz

Ante las críticas a la política de seguridad, el gobierno esgrime que los dos comandantes más importantes de la guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, comunistas), Jorge Briceño (alias Mono Jojoy) y Guillermo León Sáenz (alias Alfonso Cano), fueron abatidos en operaciones militares en estos dos primeros años de la presidencia de Santos.

Pero, según Giraldo, «a la gente no le basta con que se acabe con los jefes, porque se da cuenta de que la guerrilla sigue teniendo capacidad militar. La gente necesita que cesen los ataques».

Por primera vez en la última década, el combate a la guerrilla se alterna con mensajes del Presidente sobre su disposición a una negociación de paz, postura que le ha valido la oposición feroz de su antecesor Alvaro Uribe, de quien fue ministro de Defensa y aplicó su política de combate total a los grupos rebeldes.

Santos, cuya elección el ex mandatario apoyó abiertamente, resaltó que esa oposición le ha resultado «totalmente inesperada» y dijo que «por supuesto, si él se dedica todos los días a magnificar lo que está sucediendo en materia de seguridad, que no es diferente a lo que ocurría antes sino que ha tenido más promoción, entonces eso tiene impacto».

Para Giraldo, el mandatario «más que la seguridad quiere la paz, pero tiene el problema de cómo lograrla, porque si entra en una negociación, se le viene la mitad del país encima».

«Tiene que mostrar resultados a muy corto plazo para poder plantear su reelección. Uribe tiene mucha influencia en la opinión pública, y como no es una oposición institucional puede decir lo que sea, no se contiene», refirió este analista.

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, da un discurso en una visita a Cali, departamento del Valle del Cauca, Colombia, el 2 de agosto de 2012. Santos, llega el martes a la mitad de su mandato con la popularidad en baja, ante una creciente percepción de que la guerrilla se fortalece mientras por primera vez en una década un mandatario colombiano habla de paz.

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