Venezuela no está obligada a dar beneficios a otros socios comerciales

El ingreso pleno de Venezuela al Mercado Común del Sur, que se concretará mañana 31 de julio, supone para los países miembros el goce de beneficios comerciales que incentivan el intercambio de bienes. Sin embargo, obligará a Venezuela a revisar los tratados que mantiene con terceros, como Chile, los países andinos, con algunos de Centroamérica y del Caribe.

El especialista en integración Jorge Luis Suárez comparó el compromiso que tendrá Venezuela con el bloque regional con un matrimonio. “Toda relación que yo tenga con terceros a la larga va a tener que ser revisada”, dijo.

Esto se debe a que Mercosur maneja sus relaciones internacionales como bloque y no de manera bilateral. Al salir de la Comunidad Andina de Naciones, Venezuela estableció tratados binacionales con los países miembros, bajo condiciones muy similares. No obstante, ahora que pertenece al Mercosur todos estos acuerdos tendrán que reevaluarse eventualmente.

“Las relaciones tendrán que adaptarse al modelo de la nueva alianza, incluso cuando éste no convenga”, agregó Suárez. Esto está vinculado directamente con la competitividad. Si algún acuerdo perjudica la actividad comercial de uno o varios de los países del bloque, éste puede exigir su revisión.

Félix Arellano, director de la Escuela de Estudios Internacionales de la UCV, señaló que también aplica para las actividades comerciales con países como China e Irán, cuyos productos y precios pueden representar una competencia desventajosa para los miembros de Mercosur. Pero desde el punto de vista legal, Venezuela no está obligada a extender las preferencias que otorga a los países del bloque en materia comercial a otros socios económicos.

Arellano explicó que la Organización Mundial de Comercio exceptúa de la obligación de conceder el trato de la nación más favorecida, es decir, los beneficios del país con mejores condiciones, al resto de las naciones cuando existen acuerdos de integración.

Los aranceles preferenciales que obtiene Brasil, por ejemplo, a través del Mercosur, no tienen que ser aplicables a otros países por el hecho de pertenecer a la OMC.

Otras alianzas. 
Eduardo Porcarelli, profesor del posgrado de Derecho Económico e Integración de la UCV, indicó que el ingreso de Venezuela no sólo se verá afectado por los acuerdos que tiene con terceros, sino también los que el bloque posee con otras naciones, como México, Palestina y Egipto.

“Venezuela se verá forzada a encontrarse nuevamente con México, luego de haber denunciado el Grupo de los Tres”, recordó Porcarelli. También tendrá que afrontar otras contradicciones, como la decisión del presidente Hugo Chávez de retirar al país de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones.

No sólo los tratados comerciales deben ser revisados. Porcarelli señaló que Venezuela mantiene acuerdos de cooperación con Estados como China e Irán, que deberán evaluarse dentro del marco del Mercosur.

Las implicaciones que conlleva la decisión de integrar el bloque demuestran que Venezuela no revisó previamente cómo afectaría el estado de sus relaciones internacionales, agregó Suárez.

Dependencia y competitividad. 
El presidente Hugo Chávez declaró hace poco que estaban analizando el potencial de exportación de 234 productos de fabricación nacional que serán introducidos al Mercosur. “De acuerdo con la evolución del comercio exterior en Venezuela, esa potencialidad no la veo”, dijo Porcarelli.

“Del total de las exportaciones no tradicionales, Venezuela destina sólo 0,4% a Brasil. De este país procede 9,8% de sus importaciones, y de Argentina 3%”, expresó. Con los demás, el nivel de exportaciones se encuentra en cero.

No descarta, sin embargo, que en el futuro, a medida que se afiancen las relaciones con el bloque, Venezuela caiga en una relación de dependencia comercial con estos países, al igual que ha ocurrido con Uruguay y Paraguay. Este último destina alrededor de 60% de sus exportaciones a las naciones de Mercosur e importa más de 40%.

Otros problemas que se suman a la competitividad de los productos venezolanos es el tema geográfico, porque a pesar de que serán comercializados con arancel cero, tendrán que invertir más en fletes para transportar la mercancía.

Adicionalmente, Porcarelli recordó que mientras Brasil y Argentina se demoran en promedio 14 días para importar o exportar un producto, Venezuela puede tardar entre 71 y 51 días, respectivamente. Estos y otros factores ponen al país en desventaja frente a sus nuevos aliados comerciales.

Resolución de conflictos

El 25 de julio se oficializó la salida de Venezuela del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones. Una semana después, entra en vigencia el ingreso al Mercosur, un bloque que utiliza este tribunal internacional para resolver conflictos entre Estados e inversionistas.

El abogado especialista Juan Korody explicó que el hecho de que Venezuela haya denunciado el tratado no implica que el Mercosur no lo reconozca y que algún empresario de los países miembros no pueda solicitar que el país sea juzgado en el Ciadi.

“Venezuela es la segunda nación que se retira del Ciadi”, agregó el abogado. Dijo que no existe una doctrina que indique cómo manejar estos casos. Refirió que se pueden crear tribunales alternativos, pero este proceso es altamente complicado. “Es como escoger si quieres construir una casa o quieres alquilar”, comparó el especialista.

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