Se mueve la cosa…

Los supuestos nuevos presidentes de Cámara y Senado andan muy preocupado por los rumores que circulan en los pasillos del Congreso sobre el posible rompimiento de los acuerdos políticos de la Unidad Nacional, entorno a  su elección. Roy Barreras que iría al Senado y Augusto Posada que iría a la Cámara saben que después del hundimiento de la reforma de la justicia, por cuenta del gobierno, la situación política cambió. No sólo la relación maltrecha con el gobierno por cuenta de la reforma fallida sino los intereses ocultos de colegas de su mismo partido y del partido liberal, que «pescan en río revuelto», tienen temblando a los candidatos uribistas, que hasta hace unos días tenían el puesto asegurado. Según se ha conocido, en el Senado, la disidencia está encabezada por Efraín Torrado del partido de la U, quien pretende promover el voto en blanco en la elección y por el liberal Edgar Gómez conocido como el «Pote» quien quiere ganarle la presidencia a Juan Fernando Cristo, quien debería ser elegido en la última legislatura de la corporación. En la Cámara, Guillermo Rivera del partido Liberal y Miguel Gómez del Partido de la U han hecho público su descontento con el candidato a la Cámara.Tanto Barreras como Posada han iniciado una campaña para tratar de convencer a sus colegas sobre la conveniencia de su elección. Al Gobierno no se le ha escuchado posición al respecto.

Compartir: