Por qué Enrique Peña Nieto ganó las elecciones

Enrique Peña Nieto llevó adelante una pulcra campaña electoral que -a vista de los sondeos de intención de voto que le adjudican un cómodo triunfo- no fue salpicada ni por su traspié en la feria del libro de Guadalajara , ni por el movimiento estudiantil  y tampoco por su vínculo con los grandes medios.

«Hay que entender algo: desde el primer día como gobernador del Estado de México comenzó a trabajar por la Presidencia. Logró acuerdos con los líderes del PRI y su candidatura fue cohesiva», señaló a Infobae América Fernando Dworak, analista y consultor político mexicano.

«Fue haciendo su tarea. Es cierto lo de la figura delineada por el marketing y lo conveniente de haberse casado con una actriz de novelas [Angélica Rivera] ayudó pero, en definitiva, el entorno pesa poco. Él fue cuidadoso en apegarse a lo que vende«, agregó.

Álvaro Delgado, columnista de Proceso, coincidió en el trabajo minucioso que Peña Nieto encaró desde la gobernación. «Desde entonces se propuso capitalizar desde el principio dos factores: la mediocridad del gobierno federal del PAN y el miedo al opositor Andrés Manuel López Obrador«, indicó.

Aseguró que su aparato que, en su opinión, incluye a los principales medios de comunicación de México, «lo presentó como un tipo apuesto pero también eficaz y logró ocultar las prácticas de represióncorrupción y fraude«.

Reconoció, no obstante, que el PRI tuvo aciertos que lo llevaron a despertar el apoyo popular. «Supieron no exhibirse con personajes desacreditados, hicieron una campaña de comunicación eficaz, un mensaje claro y repartieron mucho dinero para el control», consideró.

Para el politólogo de la UNAM, José Carbonell, las denuncias contra Peña Nieto no causaron efecto sobre los mexicanos porque están habituados a la corrupción. «Es un asunto que en este país se ve como algo normal y más aún si se trata del PRI. Al no ser un asunto novedoso, no influye en las preferencias electorales», explicó a Infobae América.

«La posible corrupción -nunca comprobada por la justicia inoperante- y los episodios de violencia -como el de San Salvador Atenco– no dejan de ser anécdotas que los votantes olvidan, cuando no desconocen, o no les dan ninguna importancia», agregó.

La «ayuda» de López Obrador a Peña Nieto

Al candidato del PRI no sólo le fue eficaz su apego a los manuales de mercadotecnia. Las falencias de su principal rival jugaron a su favor.

«Andres Manuel López maneja desde siempre la misma imagen: que no gana porque los poderes no quieren que eso suceda. Sus denuncias de robo de la Presidencia en 2006 será algo similar a lo que veremos este lunes», vaticinó Dworak.

Si bien logró un repunte al asumir una posición anti priista, también se lo responsabiliza de cierta tibieza al enfrentar a Peña Nieto. «Es más discursiva que real pero sí es cierto que su propuesta de una república amorosa le quitó fuerza», indicó el analista.

«Todas estas manifestaciones y la radicalización de su movimiento y de sus partidariosasustó a buena parte de la clase media que había votado por él», señaló Carbonell. «Su imagen fue muy negativa, aunque en los últimos meses fue mejorando», agregó.

En opinión de Delgado, el rechazo a los resultados de las anteriores elecciones presidenciales y su declaración de presidente legítimo de México desencantaron al electorado. Pero también contribuyó, afirmó, «la campaña mediática que afrontó, como no había padecido ningún dirigente en la historia reciente mexicana».

INFOBAE

 

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