Expresidente Uribe espera respuestas en el caso del general Mauricio Santoyo

BOGOTÁ, 17 de Junio_ RAM _.A través de su cuenta en Twitter, el expresidente Álvaro Uribe Vélez, manifestó que espera que la Policía Nacional o el mismo general (r) Mauricio Santoyo, quien fungió como su jefe de seguridad durante su primer mandato, le den respuestas sobre el meollo judicial en el que se encuentra el uniformado en la actualidad en Estados Unidos por sus presuntos nexos con grupos paramilitares.

“Espero que Gral. Santoyo e institución policiva expliquen el caso. Siempre respeté decisiones internas de la Policía sobre mi protección”, trinó el exmandatario colombiano en su cuenta @ AlvaroUribeVel.

En días pasados se conoció que un fiscal de Virginia, Neil MacBride, investiga al alto oficial en retiro por sus supuestos nexos con la ‘Oficina de Envigado’ y los paramilitares.

Presuntamente el general de la Policía habría entregado información reservada u obtenida a través de interceptaciones ilegales a miembros de esos grupos ilegales para evadir sus capturas, así como para facilitar el tráfico de estupefacientes hacia Centroamérica y Estados Unidos. De acuerdo con la justicia norteamericana, para hacer esto Santoyo se habría aliado con otros policías corruptos y hasta habría delatado nombres de personas que luego fueron asesinadas.

El Espectador confirmó que en la Casa de Nariño ya están al tanto de la situación de Santoyo, a quien le formularon cinco cargos en su contra. Fuentes de organismos de seguridad le dijeron a este diario que, posiblemente, otros dos oficiales de la Policía serán vinculados al proceso. Para abrir este expediente, la Fiscalía de Estados Unidos ha contado con declaraciones de extraditados.

La sanción al general Santoyo

En octubre de 2000, la Fiscalía General empezó a investigar la desaparición de dos miembros de Asfaddes (Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos), que el nombre Santoyo cayó bajo la lupa de las autoridades colombianas. Mientras Santoyo era el jefe del Gaula de la Policía en Medellín (de julio de 1996 a diciembre de 2001), la sala de inteligencia de esa entidad hizo más de 1.800 interceptaciones ilegales, entre esas a las líneas de los activistas de Asfaddes.

Santoyo ya no estaba en el Gaula para la época en que los integrantes de Asfaddes desaparecieron. Sin embargo, el tema de las ‘chuzadas’ le valió una destitución en 2003 por parte de la Procuraduría. Según el Ministerio Público, el entonces teniente coronel Santoyo Velasco consintió que hombres a su cargo tramitaran ante las Empresas Públicas de Medellín (EPM) las interceptaciones telefónicas con autorizaciones de fiscales falsificadas.

Para sancionar a Santoyo, la Procuraduría tuvo en cuenta varias cosas. Los fiscales cuyos nombres figuraban en las órdenes de interceptación declararon que esas firmas no eran las suyas y las pruebas de grafología lo confirmaron. Un sargento del Gaula reconoció haber entregado los documentos apócrifos a EPM y varios otros fueron enviados desde el fax del Gaula. Y se comprobó que en la sala de inteligencia del Gaula sí se enlazaron líneas privadas.

Evidencias en mano, la Procuraduría destituyó al secretario de seguridad del entonces presidente Uribe y lo inhabilitó para ejercer cargos públicos por cinco años, al igual que a nueve subordinados suyos. Sin embargo el exjefe de Estado, al conocer el fallo, emitió un comunicado: “Por los mismos hechos, por los cuales la Procuraduría impone la sanción, la Fiscalía General absolvió al Coronel Santoyo en agosto 29 de 2003 por no encontrar mérito suficiente para continuar con la investigación”.

Uribe Vélez señaló que, como Santoyo había apelado la determinación disciplinaria, la Presidencia de la República iba a esperar el fallo definitivo. En noviembre de 2004 la Procuraduría ratificó la decisión. Santoyo salió del esquema de seguridad de Uribe pero siguió vinculado a la Policía mientras se conocía el resultado de la apelación del oficial ante el Consejo de Estado.

En 2006, el alto tribunal reversó la decisión de la Procuraduría, basándose en que los delitos ya habían prescrito. Santoyo había exigido en su apelación que fuera reintegrado y llamado al curso de ascenso, es decir, para general. Y así ocurrió en 2007, tras obtener el visto bueno de la junta de generales de la Policía y del Congreso.

Durante la ceremonia de ascenso En 2008 el general (r) Santoyo Velasco fue enviado a Italia como agregado de la embajada. Uribe nunca dudó de la naturaleza legal de sus actos, y en entrevistas como la que le dio a RCN Radio en febrero de 2007 expresó: “Yo defiendo al coronel Santoyo”, criticando además la sanción disciplinaria: “Dijo la Procuraduría que era su hecho del año, haber destituido al jefe de seguridad de la Presidencia”. En la ceremonia de ascenso de Santoyo, manifestó un “sentimiento de gratitud” hacia su trabajo.

 

Compartir: