El presidente Nicolás Maduro rinde este viernes cuentas de su gestión ante un nuevo parlamento de mayoría opositora, poco después de decretar «estado de emergencia» ante la profunda crisis económica que asfixia a Venezuela.
En un acto inédito en 17 años de gobierno chavista, Maduro, ataviado con su banda presidencial, entró al hemiciclo legislativo entre aplausos de seguidores que ocupaban las tribuna, e intercambió, sonriente, unas palabras con el jefe legislativo, Henry Ramos Allup, un acérrimo antichavista.
«Hoy gracias a la constitución esta oposición está en mayoría y en ejercicio en esta Asamblea», expresó Maduro con tono conciliador en sus primeras palabras, desde la tribuna del hemiciclo, abarrotado de funcionarios de gobierno, diputados, diplomáticos y periodistas.
Más adelante, dijo: «El año 2015 será recordado, sin dudas, como el año más terrible que ha tenido que afrontar esta nueva etapa de la revolución».
Además, invitó a la oposición a conversar sobre cualquier tema para buscar la «paz». «Quedamos listos y dispuestos para conversar este y cualquier otro tema que sea susceptible y necesario de conversar por la paz que nos exige Venezuela», manifestó el mandatario, tras aludir a la amnistía que proponen los opositores para políticos presos.
Así mismo, más adelante, propuso en su mensaje la creación de una comisión de «justicia, verdad y paz» frente a esa ley de amnistía.
«Propongo aquí que establezcamos una comisión nacional de justicia, verdad y paz paritaria, que sea presidida por un venezolano de confianza pública y que establezca las bases legales, jurídicas, para ir a un proceso de paz y que no se imponga la visión del perdón de los victimarios a ellos mismos», dijo Maduro.
El Jefe de Estado también llamó a no caer en «tentaciones de romper los equilibrios necesarios» y reconoció que «no es fácil» manejar el conflicto de poderes actual en el país.
En una sesión solemne ante los representantes de todos los poderes del Estado, el Gobierno en pleno y los diputados de la nueva Asamblea Nacional, Maduro dijo que, «reconociendo los resultados electorales», llama al «respeto a la Constitución y a los poderes públicos y no caer en la tentación de una contrarrevolución que produzca aventuras que sean lamentadas por todos».
Esta es la primera vez que Maduro comparece ante una bancada opositora a la que acusa de planear darle un «golpe de Estado» pues desde el día en que tomó el control del parlamento, hace diez días, anunció que irá tras una «vía legal» para «cambiar el gobierno».
Poco antes, Maduro decretó un estado de emergencia por la crisis, cuya gravedad confirmó el Banco Central al revelar los primeros índices económicos en más de un años: la inflación acumulada entre enero y septiembre de 2015 fue de 108,7% y la economía se contrajo en un 4,5% en ese periodo.
El decreto, que regirá por 60 días, permitirá al gobierno disponer de bienes de empresas privadas para garantizar el abastecimiento de productos y fijan límites al ingreso y salida de moneda local en efectivo, según anunció el ministro de Economía, Luis Salas.
AFP Y EFE