Obama defiende «urgencia» de control de armas ante 30.000 muertes anuales

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Nuevamente y como lo hizo con el caso de Cuba e inmigración, el presidente Barack Obama utilizó este martes el poder de su bolígrafo para contrarrestar lo que a su juicio es uno de las peores tragedias que vive su país: la violencia que causa la venta irrestricta de armas de fuego. (Además: Las matanzas se han convertido en una rutina: Barack Obama)

Contra viento y marea, en este caso la oposición republicana, Obama firmó 10 órdenes ejecutivas que por naturaleza no tendrán que ser aprobadas por el Congreso.

La más relevante de todas exigirá a los vendedores que hacen sus negocios a través de Internet, y en ferias de exposición, a que obtengan licencias y realicen una revisión de antecedentes a compradores potenciales para establecer si poseen un récord criminal o padecen enfermedades mentales.

Actualmente en EE.UU. además de poder comprar armas en un almacén de cadena como Wall Mart, es posible adquirirla en la web o en ¨shows de armas¨, sin que se revisen los antecedentes de los compradores.

Para ejecutar la orden el presidente anunció el nombramiento de 230 oficiales más en el FBI que se encargarían de tramitar la revisión de antecedentes 7 días a la semana las 24 horas del día. Así mismo, solicitó una partida de 500 millones de dólares para la atención de personas con problemas mentales y otros 4 millones para el fortalecimiento de un centro que se dedicará al rastreo de la venta ilegal de armas vía internet. (Lea: Muere un hombre tras tiroteo en un centro comercial en EE. UU.)

Así mismo, hay otra acción ejecutiva que volvería mandatorio el reporte a las autoridades de las armas que se extravían cuando salen de los centros de producción camino a los vendedores.

“El lobby de las armas puede que tenga al Congreso como rehén, pero no puede secuestrar al pueblo estadounidense. No podemos aceptar está carnicería en nuestras comunidades¨, dijo el presidente.

Obama se refería a la poderosa Asociación Nacional del Rifle (NRA por su sigla en inglés), que invierte millones de dólares anuales en lobby ante el legislativo para asegurar que no se imponga más controles o vetos a la venta de armas. Un discurso que resuena en un sector importante del partido republicano que considera sagrada la Segunda Enmienda de la Constitución, donde se estable el derecho que tienen los ciudadanos a acceder a armas de fuego sin restricciones del gobierno federal o estatal.

Sobre el papel, Obama optó por actuar unilateralmente en vista de la inacción de Congreso a lo largo de los últimos años. Desde que llegó a la Casa Blanca, el presidente estadounidense ha tenido que ponerle el pecho a unas 16 masacres, cifra insólita para un país como EE.UU. y sin parangón en el mundo desarrollado.

La mayoría de ellas fueron perpetradas por personas con problemas mentales o individuos actuando a nombre del terrorismo que pudieron acceder a poderosos rifles de asalto y municiones sin mayor dificultad.

La última hace pocas semanas en San Bernardino, California, donde una pareja asesinó a 14 personas tras invocar la agenda del grupo terrorista Estado Islámico. (Además: FBI investigará tiroteo de San Bernardino como ‘un acto de terrorismo’)

En el 2013 y tras la horrenda masacre de 20 niños en una escuela elemental en Newton, Connecticut, el presidente empujó al Congreso para que avanzara en una serie de medidas encaminadas a limitar el acceso a rifles de asalto y expandir el sistema de verificación de antecedentes. Pero fue derrotado pese al control que ejercía su propio partido en el Senado.

Ante eso el presidente firmó un conjunto de 25 órdenes de ejecutivas (similares a las anunciadas este martes) que buscaban endurecer los controles a la venta de armas. En ese entonces, y aún hoy Obama reconoció que sus acciones son muy limitadas y que se necesita una ley aprobada por el legislativo para poner el problema en cintura.

Aun así, las medidas de este martes fueron consideradas históricas por quienes propugnan el control de las armas de fuego.

¨La verificación de antecedentes -como existe hoy- ha bloqueado venta de más de 2 millones de armas que iban camino a las manos equivocadas. El problema es que todos los días hay miles de ventas comerciales en las que no se requieren estas verificaciones. Gracias al Presidente eso ya no será posible y se traducirá en más seguridad para nuestras comunidades¨, dice Dan Gross, presidente de la asociación Campaña Brady para detener la violencia con armas.

La decisión de Obama, por supuesto, fue rechazada de inmediato por la oposición republicana y se convirtió en toda una pera de boxeo para los candidatos presidenciales que aspiran la nominación de partido para las elecciones de noviembre de este año. (Lea: Afroamericanos, principal blanco de crímenes raciales en EE. UU.)

Los senadores Marc Rubio y Ted Cruz, por ejemplo, declararon su acción como inconstitucional y un claro abuso del poder ejecutivo.

En todo caso, lo más probable es que las medidas sean demandas ante cortes del país. Eso en la práctica probablemente implica un largo proceso judicial durante el cual el efecto de las iniciativas podría quedar suspendido mientras son revisadas por las cortes superiores.

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