Bogotá pavimentará sus calles con asfalto reciclado y llantas

La Alcaldía Mayor de Bogotá anunció que a partir de este mes, se realizarán trabajos de pavimentación en las calles capitalinas con dos tecnologías amigables con el medio ambiente: el grano de caucho reciclado (GCR)  y pavimento reciclado (RAP).

Las autoridades distritales señalaron que los nuevos pliegos licitatorios establecen que, desde la etapa de estudios y diseños, se incluya la utilización de RAP no inferior a un 10% del total de metros cuadrados y, de mínimo, el 5 por ciento de GCR. Los porcentajes se incrementarán anualmente en 5 puntos, hasta completar la meta del 25 por ciento.

EL GRANO DE CAUCHO RECICLADO (GCR)

Es el producto de un proceso de transformación de las llantas recicladas en partículas para diferentes usos, entre ellos, el mejoramiento de las mezclas asfálticas.

La implementación del GCR busca que los pavimentos duren más. Este es un aporte al uso responsable de las llantas de residuo que tanto daño le generan a la ciudad.

Tras doce años de estudios conjuntos del IDU y la Universidad de los Andes sobre compatibilidad del GCR con el asfalto, se pudo determinar que resulta más resistente a la fatiga que una mezcla asfáltica convencional.

Hasta ahora se han construido tramos experimentales en los Distritos de Conservación que rehabilitan y conservan la infraestructura del transporte urbano: vías, puentes, ciclovías, pasos peatonales y túneles.

PAVIMENTO RECICLADO (RAP O MBR)

El RAP o MBR (mezcla bituminosa reciclada) es el producto de  trituración de capas asfálticas deterioradas en fresado,  es decir, el paso de una maquinaria llamada fresadora sobre la capa asfáltica.

La fresadora demuele y tritura el material que puede ser mezclado en  el sitio con una emulsión asfáltica –reciclado en frío—para ser reutilizado inmediatamente como base o sub base mejorada del nuevo pavimento. Con el material resultante

Esta técnica mitiga el impacto ambiental porque evita la extracción de materiales vírgenes de las canteras y reduce los costos de transporte hasta el sitio de la obra, en la medida en que la materia prima se obtiene de la misma vía que se está interviniendo.

Cuando no se utiliza en la misma obra, el material es transportado en volquetas hasta el patio de Álamos, dispuesto por el IDU para el almacenamiento y posterior aprovechamiento.

Las pruebas de laboratorio realizadas hasta ahora indican que el pavimento compuesto por materiales vírgenes extraídos de las canteras presenta las primeras fisuras a los 3 o 4 años de aplicado. Con el RAP, el mantenimiento o reparación de la vía solo sería necesario, aproximadamente, en el doble de tiempo.

La decisión se inspira en las resoluciones 2393 y 6891 de 2011 de la Secretaría Distrital de Ambiente; en el Plan de Ordenamiento Territorial que aboga por un ecosistema urbano sotenible, productivo y de alta calidad ambiental y en las recomendaciones de la Mesa de Innovación Tecnológica y Productiva Limpia del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU).

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