Europa apoya a Grecia, pero le advierte que debe cumplir acuerdo

Los dirigentes europeos dieron este miércoles un decidido apoyo a Grecia, pero le advirtieron que debe cumplir si no quiere salir de la zona euro, en una cumbre en la que Francia y Alemania enfrentaron sus planes para reactivar el crecimiento.

«Queremos a Grecia en la zona euro, pero Grecia debe respetar sus compromisos», dijo el presidente de la Unión Europea (UE), Herman Van Rompuy, al finalizar la cumbre de dirigentes de los 27 jefes de Estado y de gobierno, que se desarrolló durante una cena en Bruselas.

Estas declaraciones ocurren poco después de una teleconferencia del Eurogrupo en la que se decidió que cada país debe preparar «un plan de contingencia» por si Grecia, que representa el 2% del PIB de la unión monetaria, abandona el bloque.

«Debemos prevenir, es normal, y preparar un plan de contingencia, pero esto no significa que estemos diciendo que Grecia saldrá del euro», precisó una fuente sobre la reunión.

El propio presidente francés, Francois Hollande, que asistió por primera vez a una cumbre de la UE, admitió que «se reflexiona sobre una posible salida de Grecia».

Pero prefiero «dirigirme a los griegos y decirles: Francia y Europa quieren que permanezcan en la zona euro», afirmó.

«Queremos que Grecia continúe con las reformas vitales para restaurar la solvencia de la deuda (…) Esperemos que tras las elecciones, el nuevo gobierno griego haga una opción», subrayó.

Los griegos están convocados por segunda vez a las urnas el 17 de junio, después que las primeras elecciones celebradas el 6 de mayo no permitieron a ninguna formación obtener una mayoría para gobernar.

«La zona euro ha mostrado una solidaridad considerable y ya desembolsó, junto al FMI, 150.000 millones de euros desde 2010», recordó Van Rompuy.

Hollande intentó convencer a sus socios europeos sobre una emisión de eurobonos, una de sus principales recetas para reactivar el crecimiento, y pidió que quede «grabada» en el menú de la UE ante la cumbre de junio, como una «etapa más hacia la integración» europea.

El nuevo presidente francés aseguró que tenía una opinión «distinta» a la de la canciller alemana, Angela Merkel, quien dijo que los «eurobonos no son un instrumento de momento para reactivar el crecimiento».

Alemania defiende a cambio la disciplina fiscal y reformas estructurales en desmedro de los eurobonos, ante el temor que este instrumento provoque un aumento en el coste de su deuda soberana, que a día de hoy paga mínimos por financiarse en los mercados.

Alemania y Austria, ambos calificados con la máxima nota de solvencia triple AAA, creen además que una medida así disminuiría la presión sobre los países más vulnerables para que hagan las reformas estructurales exigidas.

Una fuente europea señaló sin embargo que Francia y Alemania establecieron esta noche «el verdadero eje de su relación: si tu me das algo, yo te daré lo otro». Así es que si Hollande coopera con los esfuerzos de Merkel para lograr una ratificación rápida en la Unión Europea (UE) del pacto de disciplina fiscal, la mandataria alemana acabará cediendo con los eurobonos.

Los debates de este miércoles estuvieron consagrados además a la solvencia y credibilidad de la banca en España, y su impacto inmediato en la cotización de la deuda de ese país, cuarta economía de la Eurozona.

Rajoy reiteró que España no tiene intención de acudir a fondos europeos para el saneamiento del sistema bancario. El gobierno de Rajoy quiere mostrar a toda costa que no hay nada que temer de la situación de la banca española.

A cambio, el mandatario conservador pidió una mayor intervención del Banco Central Europeo (BCE) para garantizar «liquidez y la sostenibilidad de la deuda pública», pero aclaró que es consciente de que la entidad presidida por el italiano Mario Draghi, con sede en Francfort, es independiente.

El debate del futuro de la UE debe tender hacia una «unión monetaria, fiscal y económica», afirmó Rajoy al presentar sus prioridades en la reunión.

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