Tras 50 años, tensión racial sigue en EEUU

Compartir:

El presidente Barack Obama asegura que la lucha contra el racismo no ha terminado. Recordó la sangrienta batalla que vivió Selma en busca de la aprobación de la Ley del Derecho al Voto de los negros.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, junto a su familia cruzó ayer el puente Edmund Pettus en Selma (Alabama, EEUU.) al finalizar su discurso para conmemorar los 50 años de la marcha por el derecho al voto de los negros, que fue duramente reprimida y se convirtió en un símbolo del movimiento civil.

El mandatario, acompañado de su esposa, Michelle, y sus hijas, Malia y Sasha, cruzó el puente junto con el expresidente George W. Bush y su esposa, Laura, y algunos de los activistas que participaron en la marcha en 1965,como el ahora congresista demócrata John Lewis, de 75 años.

Obama, que ya visitó Selma como candidato presidencial en 2007 cuando todavía era senador por Illinois, inició el recorrido después de recordar en un discurso ante 40.000 personas que la “larga sombra” del racismo está todavía presente en EEUU.

El fiscal general, Eric Holder, el primer negro en ocupar ese cargo, también participó en el cruce conmemorativo junto con su esposa, y otros altos funcionarios como la asesora de seguridad nacional del presidente de EEUU, Susan Rice.

El grupo, compuesto por más de 50 personas, caminó con paso lento agarrado del brazo mientras avanzaban hacia la característica estructura metálica en forma de arco del puente y cruzaron por encima del río Alabama cantando Keep your eyes on the prize, un himno del movimiento de los derechos civiles.

El congresista demócrata John Lewis, uno de los heridos en aquella marcha, en la que participó con tan solo 25 años, contó al presidente y la primera dama algunos de sus recuerdos de aquella histórica jornada que como dijo en la ceremonia previa, “cambió el país para siempre”.

Antes de llegar al final del puente, Obama intercambió unas palabras con Amelia Boynton Robinson, de 103 años, líder del movimiento civil de Selma en los años sesenta y quien también participó y resultó herida en la marcha.

“Qué extraordinario honor ha sido (estar aquí), especialmente para Shasha y Malia”, dijo el mandatario, que en su discurso hizo un guiño a los jóvenes sobre su poder para incitar el cambio.

La familia Obama visitó posteriormente el Museo Nacional de los Derechos de Voto, en el que se exponen fotos en blanco y negro sobre los eventos de 1965 y objetos personales de quienes participaron, así como material original de la campaña de derecho al voto.

Ley del derecho al voto. Durante años, el sheriff Jim Clark fue el adversario perfecto para los líderes negros, había perseguido y acorralado a los que reclamaban el derecho a votar con la ayuda de una picana y aquel domingo estuvo a la vanguardia cuando sus agentes propinaron a los manifestantes los más violentos golpes.

Pero por muchos golpes y heridas que recibieran aquel día, los militantes del movimiento por los derechos civiles necesitaban que el sheriff estuviera allí: personificaba la intransigencia sureña.

Sin él, la marcha que se dirigía a Montgomery hubiera pasado por la ciudad de Selma en forma pacífica y no habría motivos para conmemorar.

Pero tal como ocurrió, el derramamiento de sangre de Selma obligó al presidente Lyndon Baines Johnson a presionar para que se aprobara la Ley del derecho al voto de 1965.

Contra el racismo. El presidente estadounidense, aseguró que la lucha contra el racismo en Estados Unidos no ha terminado.

“Sólo tenemos que abrir nuestros ojos y oídos y el corazón, saber que la historia racial de esta nación todavía proyecta su larga sombra sobre nosotros», agregó Obama.

Un filme sobre la lucha por la libertad

La película ‘Selma’ sobre Martin Luther King muestra una conmovedora historia de “gente que lucha por la libertad y de personas que creen en la justicia y la dignidad”, dijo su directora, Ava DuVernay, a Efe.

La cinta centra su argumento en uno de los movimientos más importantes que encabezó el líder de los derechos civiles Martin Luther King, al que da vida el actor británico de origen nigeriano David Oyelowo.

Este filme recuerda las tres marchas de 1965 desde la ciudad de Selma hasta Montgomery, en Alabama, para conseguir que el presidente Lyndon B. Johnson, aprobase la Ley de Derechos Electorales. Más de hora y media de película en la que el puente de Edmund Pettus es el protagonista de un movimiento que comenzó con una marcha de 600 personas negras que fueron duramente golpeadas por la policía cuando trataban de cruzar el río Alabama, en lo que se conoce como el “Domingo sangriento”.

‘Selma’ refleja la crudeza de la situación que vivieron esas personas y la fuerza con la que los ciudadanos volvieron a iniciar unos días después una segunda marcha, liderada por Luther King, para tratar, de cruzar el puente.

El punto álgido de la película llega con el tercer intento de marcha que reunió a más de mil ciudadanos que consiguieron cruzar el puente para solicitar su derecho al voto.

Compartir: