Nuevo giro en caso Servicio Secreto con prostitutas colombianas

Washington, 19 abr (PL) El escándalo por las prostitutas cartageneras dio un giro hoy cuando un agente del Servicio Secreto amenazó con demandar al gobierno de Estados Unidos y otros funcionarios de seguridad desmintieron la versión oficial.

La organización encargada de proteger al presidente Barack Obama y otras figuras estatales despidió a tres especialistas, pero al menos uno de ellos anunció este jueves que emprendería una acción legal para revertir el fallo en su contra.

De acuerdo con la cadena CBS News, aún no ha sido identificado el escolta que demandará a Washington. El trascendido sobre sus eventuales acciones siguió a una conferencia de prensa del director de la agencia, Mark Sullivan.

En adición, otros miembros del Servicio también sancionados arguyeron que las mujeres eran colombianas solteras comunes, quienes no cobraron por sexo, y muchos de ellos son hombres no casados y por ende sin tales restricciones éticas.

Algunos alegaron en las primeras entrevistas con fiscales que los sucesos acontecieron en Cartagena de Indias dos días antes de que llegara Obama, siempre en horarios nocturnos, y cuando ya habían garantizado todos los objetivos de seguridad.

El escándalo provocó este miércoles las tres primeras bajas oficiales en el afamado Servicio Secreto o guardaespaldas de Obama, sus familiares, y del vicepresidente Joseph Biden, entre otros altos dignatarios gubernamentales de Estados Unidos.

Un comunicado emitido por el buró de relaciones públicas del Secret Service confirmó que tres agentes fueron despedidos del cuerpo de seguridad de la Casa Blanca, aún cuando dos investigaciones federales independientes siguen activas.

De acuerdo con la notificación oficial, a un supervisor se le «aprobó el retiro», otro jefe intermedio fue simplemente expulsado, y a un tercer empleado «le fue aconsejado que solicitara la dimisión.»

Con anterioridad, el Servicio Secreto rebajó temporalmente de funciones a los 11 guardaespaldas que supuestamente contrataron prostitutas durante la VI Cumbre de las Américas, celebrada la semana anterior en esa ciudad del Caribe colombiano.

Una decena de militares de la Marina y la Fuerza Aérea podrían estar implicados también en el caso que opacó la ya polémica participación de Obama en la Cumbre y desacreditó la profesionalidad del cuerpo de seguridad.

Identifican a los agentes involucrados

Dos supervisores del Servicio Secreto de EE.UU., entre los once agentes presuntamente implicados en el escándalo con prostitutas en Cartagena previo a la VI Cumbre de las Américas, han sido identificados, informó el diario The Washington Post.

El periódico indicó en su página web que uno de los supervisores, David Randall Chaney, de 48 años, quiso hacer bromas de sus funciones de seguridad mediante fotos que colgó en su muro en Facebook, aunque aparentemente no están vinculadas con el escándalo.

Entre las imágenes que Chaney colocó en su página de Facebook, figura una en la que él aparece detrás de la exgobernadora de Alaska y ex candidata a la vicepresidencia republicana en 2008 Sarah Palin.

Chaney, casado y con un hijo adulto, bromeaba en esa foto de que estaba «echándole un vistazo» a Palin, siguiendo el hilo a unos comentarios que sus amigos colgaron en su muro.

Tras intensas presiones, Chaney, un supervisor en la unidad internacional del Servicio Secreto, anunció su jubilación el miércoles, según fuentes allegadas a la investigación interna del escándalo, que incluyó bebidas alcohólicas, visitas a un burdel y encuentros con prostitutas.

El segundo supervisor implicado en el incidente del pasado día 11, dos días antes de que llegara a Cartagena el presidente Barack Obama para la cumbre regional, es Greg Stokes, indicó el diario, que citó a personas allegadas al asunto.

Según The Washington Post, Stokes, encargado de la división canina del Servicio Secreto, ya ha sido notificado de que será despedido, tras un escándalo que ha ocasionado una gran vergüenza para el Gobierno de EE.UU. y ha desmoralizado a los miembros de la entidad de seguridad.

Fuentes anónimas citadas por el diario indicaron, sin embargo, que Stokes tendrá la oportunidad de apelar la decisión y defenderse de los cargos.

Tanto Chaney como Stokes tienen cerca de una veintena de años de labor en el Servicio Secreto, especialmente en tareas de seguridad presidencial, y habían sido enviados a Colombia para supervisar a decenas de agentes menos expertos en temas de seguridad.

En total, once agentes del Servicio Secreto y diez militares están implicados en el escándalo. Aunque la prostitución es legal en Colombia, la institución impone un riguroso código de conducta para sus empleados, especialmente porque conductas indebidas pueden exponerlos a chantaje o crear problemas de seguridad para EE.UU..

Aunque el Servicio Secreto asegura que se trata de un caso aislado y no forma parte de un problema sistémico de la institución, líderes del Congreso de EE.UU. sopesan realizar audiencias para dirimir responsabilidades.

El Servicio Secreto tiene un presupuesto operacional de unos 1.500 millones de dólares, un cuerpo de 3.500 agentes y otros 1.400 oficiales uniformados. Su misión es proveer servicios de protección a funcionarios de alto rango en Estados Unidos.

En el año fiscal 2011, los agentes participaron en más de 5.600 viajes dentro de EE.UU. y cerca de 400 viajes en el exterior.

Este año ya tenían las presiones de dar protección en plena campaña electoral y el escándalo ha venido a mancillar la imagen de la institución, según algunos observadores.

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