OEA sugiere a Colombia médicos venezolanos en vez de misiones cubanas

El Comisionado de la Secretaría General de la Organización de Estados Americanos (OEA) para la crisis de migrantes y refugiados venezolanos, David Smolansky, habló con RCN Radio sobre la petición que hizo al gobierno cubano el alcalde de Medellín, Daniel Quintero, para tener ayuda de sus misiones médicas en la atención de la crisis sanitaria.

La recomendación de Smolansky es que Medellín y el gobierno colombiano consideren la opción de integrar a médicos y enfermeras venezolanos que están ya en Colombia, que serían cerca de 1.000, para apoyar el sistema de salud del país y ponerse al servicio de las personas que han sido contagiadas por el coronavirus.

«Si algún país ha tenido experiencia con las misiones médicas cubanas es Venezuela y evidentemente los resultados han sido dantescos, el sistema de salud de Venezuela está en ruinas. Fue un programa que se llamó Misión Barrio Adentro que estaba encargada de una profunda ideologización, hubo mucha corrupción y evidentemente eso fue una fachada para montar una gran estructura de inteligencia y contrainteligencia», cuenta Smolansky.

A pesar de que el alcalde Quintero ha insistido en que «la vida debe estar por encima de la política», de las fronteras, razas e ideologías, el comisionado Smolansky considera que son los mismos médicos cubanos y su gobierno los que han «cubanizado» e ideologizado las misiones. 

«El problema viene de esos mismos médicos, es que ellos son los que politizan la medicina. En Venezuela, cuando se instalaron todos esos centros de salud, obligatoriamente tenían que colgar una foto de Fidel Castro, del Che Guevara, de Hugo Chávez; entonces más bien son las misiones médicas cubanas que politizan este tema tan sensible (…) muchos utilizan una bata como fachada para actuar como agentes de inteligencia y creo que eso no ha sido nada beneficioso para Venezuela».

Pero las misiones médicas cubanas no solo han sido solicitadas por Venezuela en varios años. Human Rights Watch cita datos del Gobierno cubano que dan cuenta de que la isla ha enviado desde 1963, cuando se trasladó su primera misión médica a Argelia, más de 400.000 trabajadores de la salud a 164 países para abordar crisis de corto plazo, desastres naturales y últimamente la pandemia del coronavirus.

En medio de la pandemia, el primer grupo que se movilizó permaneció durante más de dos meses en la región italiana de Lombardía. Desde entonces han viajado unos 3.440 sanitarios a una treintena de países de América Latina, el Caribe, África, Europa y Oriente Medio, a solicitud de las autoridades de esas naciones, para apoyar la lucha contra este coronavirus.

Smolansky insiste en que en la región latinoamericana hay más de cinco millones de migrantes y refugiados venezolanos y de ellos, cientos de miles de médicos y enfermeras que podrían ser integrados a distintos sistemas de salud.

«Hay experiencias positivas en España y en Perú, hemos vistos casos en Argentina y en Ecuador; más bien representa una posibilidad de homologación para los médicos y enfermeras para que se integren en los sistemas de salud. Pedir ayuda a una misión médica cubana siempre se va a estar vulnerable a instalaciones de unidades de inteligencia, a que se politice la medicina; esos médicos y enfermeras se deben a un régimen que tiene más de 60 años oprimiendo y reprimiendo al pueblo cubano».

Grave situación de migrantes en la pandemia

David Smolansky  habló la grave situación de los migrantes venezolanos en esta crisis sanitaria y sobre todo quienes deciden regresar a su país donde, en muchos casos, son sometidos a tratos degradantes. 

«Desde que empezó la pandemia han regresado a Venezuela 95.000 personas, la inmensa mayoría de Colombia, 90.000, y 5.000 desde Brasil, sin embargo el régimen de Nicolás Maduro se ha referido a los retornados venezolanos como bioterroristas, ha dicho que son armas biológicas, que deben pasar la cuarentena en una celda; les han dicho también que les van a marcar las casas para que todo el mundo sepa que son retornados y hay personas que de manera arbitraria han sido detenidas y se desconoce de su paradero».

Denuncia que en Venezuela no se están cumpliendo los protocolos que exige el coronavirus: «cuando ellos llegan son hacinados en albergues en los estados fronterizos, muchos ni siquiera han podido ser trasladados a sus ciudades de orígen, y aquí se está violando un derecho consagrado en Naciones Unidas que es el derecho de cualquier ciudadano de poder regresar a su país», señala el Comisionado.

La oficina que Smolansky coordina en la OEA prepara, entre otras cosas, un informe donde se documentarán «todas las actuaciones del régimen de Nicolás Maduro, y que podrían ser consideradas delitos de lesa humanidad». 

Campaña contra la xenofobia

Desde el 20 de junio, Día Mundial del Refugiado, esta comisión del Secretario General de la OEA adelanta una campaña de sensibilización para gobiernos y ciudadanos de la región para erradicar la xenofobia y reconocer al venezolano como refugiado.

«Ningún venezolano, como ningún otro ser humano puede ser agredido ni insultado, ofendido o discriminado por su nacionalidad. El coronavirus ha dejado algunos brotes de xenofobia y discriminación, algunos venezolanos viven con miedo, y precisamente buscamos con esta campaña sensibilizar y erradicar este monstruo de la xenofobia que no podemos permitir que crezca en la región«.

Fuente
Sistema Integrado de Información con EFE
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