Relación con el Congreso, tarea sin resolver que hereda Alicia Arango

El enroque político anunciado este viernes por el presidente Iván Duque, retirando a Nancy Patricia Gutiérrez del ministerio del Interior y poniendo en su lugar a la hasta ahora ministra de Trabajo, Alicia Arango, pone a esta última al frente de varios retos de cara a 2020.

Arango entrará a buscar lo que Gutiérrez nunca pudo afinar del todo: la relación con los partidos políticos en el Congreso, de cara a la aprobación de proyectos del Gobierno. Entre ellos, algunas de las reformas incluidas en su Plan Nacional de Desarrollo (Pnd), que permanecen estancadas debido a las escasas mayorías. Así pues, estos serán sus tres principales retos:

1. Reforma política

La actualización de las reglas de juego electoral es un pendiente que Colombia tiene desde tiempo atrás. Desde 1986, por ejemplo, el país tiene el mismo código electoral.

El gobierno de Iván Duque, tras su llegada el 7 de agosto de 2018, retomó esta iniciativa y tramitó una reforma política en el Congreso durante la segunda legislatura de ese año y la primera de 2019.

El proyecto terminó muriendo definitivamente en mayo del año pasado, cuando el propio Gobierno pidió su hundimiento en la Comisión Primera del Senado, ante la dificultad de la ministra del Interior Gutiérrez de obtener el respaldo de partidos declarados independientes como Cambio Radical, la U y el Liberal.

2. Reforma a la justicia

En el Pnd, el gobierno de Iván Duque se trazó como meta reformar la justicia. Entre sus objetivos, el documento señala que buscará “modificar las facultades electorales de las Altas Cortes; modificar temas presupuestales; tecnificar y simplificar la toma de decisiones; reforzar las normas de nombramiento de los operadores de justicia y de carrera judicial, entre otros objetivos.

Sin embargo, al tratar de llevar a la práctica ese propósito, el gobierno se ha encontrado con el obstáculo del Congreso. En diciembre de 2018, bajo el liderazgo de las entonces ministras de justicia, Gloria María Borrero, y del Interior, Nancy Patricia Gutiérrez, el Congreso hundió el primer intento de la reforma.

Ahora, Arango deberá trabajar con la actual ministra de Justicia, Margarita Cabello, para buscar sacar adelante este proyecto que en 2019 el gobierno mantuvo sin presentar.

3. Relación con los partidos

De fondo, la gran prioridad de Arango es conseguir una mayoría en el Legislativo. Con los partidos actuales de Gobierno –el Centro Democrático, el Conservador, Mira, Colombia Justa Libres y Opción Ciudadana–, el Ejecutivo solo suma 98 de 280 congresistas en su coalición.

Entre los independientes, como el Partido Liberal, Cambio Radical y el de la U, ha logrado pescar votos en ocasiones puntuales. Estas dos últimas colectividades, por ejemplo, fueron claves en diciembre para la aprobación de la reforma tributaria, bajo el nombre de Ley de Crecimiento económico.

Recientemente el Gobierno ha buscado acercamientos con estos partidos, en especial Cambio Radical. El pasado 9 de enero, se reunió con congresistas de Cambio Radical y, según dijeron estos a EL COLOMBIANO, les agradeció por su apoyo en la aprobación de la reforma tributaria y dirigió varios elogios al partido sin proponer directamente una alianza en el Legislativo para el primer semestre de 2020.

Arango, quien tiene experiencia en el manejo político por su trabajo como secretaria general durante el Gobierno de Álvaro Uribe, llega a la cartera del Interior a intentar desbloquear una relación sin la cual, las grandes reformas llegarán a 2022 como promesas solo formuladas.

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