La campaña entre la esperanza y el miedo

Por Carlos Villota Santacruz

Bogotá, 24 de octubre_ RAM_El año 2019, es un año electoral en Colombia. Muchos hombres y mujeres en calidad de ciudadanos en ejercicio presentarán sus nombres a cargos de elección popular. Es cierto, que se abre para ellos una ventana de servicio público, pero también comienzan el camino de ¿ser candidatos y no morir en el intento?

Si miramos casos específicos como el actual presiente de Argentina Mauricio Macri o su colega de los Estados Unidos Donald Trump, no murieron en el intento. En ese contexto, el valor de la palabra fue la fuente para alcanzar la meta. Todo por cuenta, que el éxito en las urnas representó, de manera inmediata asumir el rol que los tiene hoy como líderes de sus respectivos países.

Aspirar a un cargo público, es tener conciencia, que el tránsito de ciudadano a gobernante se define en las urnas. Por la voluntad popular. Un rol que se alcanza con planificación, trabajo, liderazgo y corazón, con el apoyo de la comunicación política. Esta es una ciencia del conocimiento altamente flexible y que evoluciona con el tiempo. De entrada, surge un interrogante: ¿el silencio en una campaña es comunicación?

La respuesta es sí. Hasta el silencio es una acción política. Porque la política se nutre del convencer y persuadir. Si el reto de asumir una candidatura es conseguir votos y ganar las elecciones. Una vez electo, se debe saber que debe estar preparado para gobernar. Gobernar con coherencia desde una acción local con visión global. Es decir, gobernar bien, pero a la vez saber comunicar lo que se hace. Lo que se ejecuta, lo que se proyecta. Edificar futuro. En el caso que nos ocupa de México y Colombia, la oportunidad y el reto es legislar dialogando con los ciudadanos, con rendición de cuentas, transparencia y con capacidad futurista de largo plazo.

¿Cómo ser candidato y no morir en el intento? Un interrogante que estará en la agenda pública de dos países con una alta tradición democrática, en medio de la polarización y los efectos de fenómenos naturales y la puesta en marcha de la paz desde el territorio. En mi calidad de consultor de comunicación política, invito a quienes tienen pensado a mediano y largo plazo, asumir un rol, que significa una oportunidad de asumir un liderazgo histórico, analizar en detalle, su agenda la imponen las ciudades. Sus habitantes. La comunicación globalizada segundo a segundo.

A manera de análisis para los partidos políticos en Colombia, una reflexión al oído. Asumir esta condición, de aspirar a un cargo público por voto popular, en los próximos meses, debe quedar claro que cada campaña es diferente. Que no hay candidatos iguales o similares. Lo que impacta en la tierra del tequila en el discurso, no lo puede ser tanto en la tierra del café. Lo que sí es claro, es que, al ganar las elecciones, la candidatura alcanza otra dimensión. Que es la de legislador. La clave para el éxito es saber, para quién quiere ser candidato. Para que se quiere ser Congresista. En su ruta, los primeros cien días serán definitivos. Porque cada vez que se gana una elección y no se muere en el intento, en calidad de candidato, los ciudadanos tienen una esperanza. Abrazan futuro. Y la verdad; no se puede ser inferior a un reto, del que se hablará en los cuatro puntos cardinales de un municipio, una región o un país.

Ahora, de lo que se habla es del triunfo de Macri en Argentina. Del triunfo de Trump en Estados Unidos De la segura derrota de la Revolución Bolivariana en Venezuela, que marcó un antes y un después para el Gobierno de Nicolás Maduro, en medio de una crisis sin precedentes, que pronosticamos en la ciudad de Buenos Aires en el 2013, que hoy ocupa las primera plana de los medios de comunicación del mundo. Todo gracias a que la comunicación política, es una ciencia que evoluciona y se trasforma desde la palabra. Es la palabra, la que nos invita a pensar en grande. A pensar inteligente.

Si hay candidatos, que saben el significado integral de su aspiración. Si saben que es un triunfo y una derrota en las urnas, con seguridad México y Colombia avanzarán en gobernabilidad, liderazgo, transparencia y rendición de cuentas. Todos los que suman en adelante una candidatura tienen la posibilidad de delinear una propuesta de campaña con visión de futuro a 20 y 30 años. La razón. En un mundo globalizado, la política se ejerce con vocación de servicio, Con pasión y una permanente comunicación, cómo quedará evidenciado en la segunda semana del mes de febrero, en una ciudad como la capital azteca, sacudida por un uno de los terremotos más grandes de su historia, que levantó la solidaridad nacional e internacional. El tiempo no se detiene. Y qué mejor de la mano de un consultor con experiencia en Colombia y el exterior como el portador de la presente. Una campaña política para un candidato es vestirse: esperanza o miedo. Cambio o continuidad. Usted de qué lado está, cuando anuncia en el voz a voz o en redes sociales soy candidato. O caso entra al club; ¿ser candidato o morir en el intento? Las estadísticas son contundentes. De 100 candidatos, el 90 por ciento ingresan al “pabellón de quemados” por no contar con investigación y estrategia. Menos propuesta y discurso. Y de allí para al, asume una cadena de errores que lo dejan a mitad de camino en su aspiración a un cargo de elección popular.

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