Mindefensa retira al general Jorge Romero, presunto implicado en corrupción

Al subcomandante del Ejército general Adelmo Fajardo le aceptaron la solicitud de vacaciones para que prepare su defensa y al jefe del Comando de Apoyo de Contrainteligencia general Eduardo Quiroz lo trasladaron a una unidad no precisada.

El Ministerio de Defensa separó del cargo este martes al general Jorge Romero, comandante de Acción Integral del Ejército, por presunta corrupción y facilitará la investigación de otros dos, incluido un jefe de contrainteligencia que ofreció dinero dentro de la fuerza castrense para conocer el origen de una filtración a la prensa.

El ministro de Defensa, Guillermo Botero, anunció las primeras medidas contra altos oficiales en el marco de un escándalo que comenzó a destapar la prensa internacional en mayo pasado.

Fuentes militares le revelaron entonces al diario estadounidense ‘The New York Times’ la existencia de una instrucción a las tropas en combate que ponía en potencial riesgo a los civiles, y que luego fue modificada por la presión mediática.

«Mantenemos el compromiso de cero tolerancia con cualquier actuación de la fuerza pública que sea contraria a la Constitución (…), a los derechos humanos o al Derecho Internacional Humanitario», dijo el ministro.

A raíz del escándalo por la polémica directiva se han conocido otros casos que también cuestionan al alto mando, por lo que el Gobierno apartó de la carrera militar al general Jorge Romero, y respaldó investigaciones en curso contra los también generales Adelmo Fajardo, subcomandante del Ejército y a quien le aceptaron la solicitud de vacaciones para que prepare su defensa, y Eduardo Quiroz, jefe del Comando de Apoyo de Contrainteligencia, quien fue trasladado a una unidad no precisada.

Quiroz habría ofrecido $100 millones y hasta «seis meses de permiso» por información sobre las fuentes que hablaron con la prensa acerca de la instrucción a las tropas, según divulgó la revista capitalina ‘Semana’ el domingo pasado.

Entre tanto, Romero está involucrado en el supuesto cobro de sobornos por permisos para el porte de armas, mientras Fajardo deberá responder por el desvío de dinero del Ejército con fines personales.

«Aquí no hay ninguna crisis institucional. El Ejército Nacional continúa monolíticamente unido. Hay eventualmente unas personas que han transgredido la ley y contra ellas se tomarán todas las medidas bien administrativas, disciplinarias cuando corresponda o las denuncias penales pertinentes», dijo Botero.

El jefe de la cartera de seguridad precisó además que a Romero se le retiró de la fuerza porque tiene dos pesquisas similares en la Fiscalía.

Por su parte, contra Fajardo no hay investigaciones de ningún tipo, por lo que se optó por dejarlo organizar su defensa.

“Este fin de semana me reuní de urgencia con el fiscal general para informarlo de esta situación, y decirle que estábamos para colaborarle. Al procurador le envié una nota en la misma instancia”, concluyó el ministro al relatar sobre las otras acciones investigativas dispuestas en estos casos.

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