“Barrigones, gordos” les dijo el alcalde de Bucaramanga a los bomberos

Rodolfo Hernández Suárez se mostró molesto porque no se han cumplido unas sentencias que ordenan desmontar vallas.

Durante su programa Hable con el alcalde, Hernández recibió la queja y se comunicó inmediatamente con Alba Azucena Navarro, secretaria del Interior de Bucaramanga.

“No hemos podido hacer el desmonte de algunas porque no tenemos curso de altura para las personas que tienen que bajar esas vallas”, dice la funcionaria ante los cuestionamientos del burgomaestre.

“Y los bomberos”, le pregunta, entonces, el alcalde. A lo que la secretaria responde que los Bomberos le han dicho que no tenían curso de altura.

“Necesitamos personal que se le mida a bajar esas vallas tan altas y en mi secretaría no lo tengo”, sostiene Navarro.

En ese momento, Rodolfo Hernández se molesta: “Eso es paja (…) entonces nosotros le tomamos el pelo al juez con ese cuento. Lo que pasa es que lo que yo no pregunto todos los días no se hace, me toca estarle preguntando a 1.500 funcionarios, eso es para volverse loco”.

Y agrega: “Toca todos esos bomberos liquidarlos hoy, según usted. Puros gordos, ¿cómo se suben a una escalera?”.

Hernández termina su llamada y comienza a hablar por teléfono con un encargado de Bomberos de Bucaramanga que se identifica como Diego.

“Tenemos que retirar unas vallas por orden de un juez. Me dijo Alba Azucena (la secretaria del Interior) que usted dice que no los retiraba porque tenía una tanda de barrigones gordos allá, que no eran capaces de subir al taburete”, asegura el alcalde.

“No había escuchado ese tema”, contesta el funcionario. “¿Todos esos gordos ahora hicieron dieta y están unos tarzanes?”, le pregunta Hernández.

“Sí señor”, dice Diego y asegura que se encargará del desmonte de las vallas.

Ahí concluye el tema, no sin antes de que Rodolfo Hernández critique nuevamente a los bomberos.

“Usted pasa a las 11:00 p.m. por Bomberos y los ronquidos despiertan los muertos. Siempre es a no hacer nada”, finaliza.

El hecho desató una nueva polémica alrededor del alcalde de Bucaramanga, que fue suspendido por la Procuraduría “por tratar con irrespeto, sin imparcialidad y falta de rectitud a un funcionario público” de la alcaldía.

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