LA LEY DEL ‘MONTES’ | ¿Cuáles son las claves para armar el mayor rompecabezas del 2018?

POR OSCAR MONTES

@LEYDELMONTES

Mientras el Proceso 8.000 terminó con la absolución de Samper por parte de la Cámara de Representantes, el incendio de Odebrecht crece todos los días, sin que el fuego muestre signos de extinguirse.

Luego del llamado Proceso 8.000, que estuvo a punto de costarle la Presidencia a Ernesto Samper Pizano en 1994, por cuenta del financiamiento de su campaña por parte del cartel de Cali, ningún otro escándalo había golpeado de forma tan demoledora las estructuras del Estado colombiano como el de Odebrecht.

El primero puso a tambalear al jefe del Estado de la época y el segundo tiene contra las cuerdas al fiscal general, Néstor Humberto Martínez, el hombre más influyente del país, después del presidente Iván Duque.

Mientras el Proceso 8.000 terminó con la absolución de Samper por parte de la Cámara de Representantes, el incendio de Odebrecht crece todos los días, sin que el fuego muestre signos de extinguirse. Todo lo contrario: cada fórmula que aparece como posible salida a la crisis, se convierte a su vez en otro escándalo, como si se tratara de matrioskas rusas que nunca acaban de salir una dentro de la otra. Sucedió esta semana con la conformación de la terna enviada por Duque a la Corte Suprema de Justicia para que designe al fiscal ‘ad hoc’, quien deberá ocuparse de toda la investigación que tenga que ver con la multinacional brasileña. La terna terminó en dupla, porque una de las postuladas -Margarita Cabello, magistrada de la Corte Suprema- declinó el ofrecimiento presidencial, lo que llevó al alto tribunal a devolverle la terna a Duque, quien deberá remplazar a Cabello o conformar otra terna. ¿Cómo analizar y qué enseñanza nos ha dejado esta sopa de letras de Odebrecht?

Terna

El presidente Duque vivió otro difícil momento por cuenta de la terna que envió a la Corte Suprema para que elija al fiscal ad hoc, que deberá ocuparse de las investigaciones relacionadas con el escándalo de Odebrecht. Al renunciar la magistrada Margarita Cabello Blanco a la postulación, el alto tribunal aprovechó para regresar la lista a la Casa de Nariño para que Duque proceda a reconformar la terna o enviar una nueva. Todos los postulados por Duque han sido objeto de reparos. Desde la Secretaria Jurídica de Palacio, Clara María González, hasta el decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Sergio Arboleda, Leonardo Espinosa, pasando por la propia magistrada Cabello, todos los candidatos han sido cuestionados por opositores y analistas. La primera por ser subalterna de Duque y el último por ser amigo tanto de Duque como del propio fiscal Martínez Neira.

Oportunidad

Con el escándalo de Odebrecht, Colombia está desaprovechando una excelente oportunidad para enviar al mundo un mensaje contundente contra la corrupción. Establecer todas las responsabilidades, procesar a todos los protagonistas y condenar a todos los culpables debería ser la gran lección que deje al país las investigaciones sobre los sobornos y las coimas pagados por la multinacional brasileña en Colombia. Por desgracia, nada de eso sucede en estos momentos. Así como el país desaprovechó el Proceso 8.000 para enviar un mensaje demoledor a la clase política nacional, que respiró satisfecha con la absolución de Samper, con Odebrecht los pesos pesados vinculados al escándalo se sienten tranquilos, porque saben que el brazo de la Justicia no los tocará. Al menos por ahora.

Honor y Honestidad

Dos palabras han sido mencionadas con mucha frecuencia por cuenta del escándalo de Odebrecht: Honor y Honestidad. Todos los protagonistas alegan tenerlas, pero a todos se les señala de carecer de ellas. Al igual que ocurre con la mujer del César, no solo deben ser honestos y honorables, sino que tienen que parecerlo. Y ello aplica tanto para quienes atacan como para quienes se defienden. Al excandidato Petro, por ejemplo, le resulta imposible cuestionar el honor y la honestidad del Fiscal General, si está circulando un video que lo muestra recibiendo plata en rama, sin que hasta ahora se sepa con claridad ni la procedencia ni el destino final de ese dinero, así como el monto total de la plata que recibió. Punto. De manera que nadie puede alegar en su defensa su apego a estos valores supremos, sin que ello signifique que carecen de ellos. En otras palabras, ninguno de los protagonistas del escándalo de Odebrecht puede alegar su honorabilidad y honestidad si no está en capacidad de demostrar que, en efecto, es honorable y honesto.

Debate

Los senadores Jorge Enrique Robledo y Gustavo Petro no dudaron en llamar la citación al Fiscal General en la última semana de noviembre como “el debate del siglo”. Así lo promocionaron en las redes sociales. La primera sorpresa corrió por cuenta de la presencia del propio Martínez Neira, quien desoyó la recomendación de sus asesores y se presentó a la plenaria del Senado a ponerle el pecho a la brisa. Y mal no le fue. No solo no se le arrugó al delicado asunto, como pensaban sus enemigos, sino que aprovechó la ocasión para desatar un arremetida feroz contra todos aquellos que cuestionan su papel en el escándalo, así como su permanencia en el cargo. Martínez Neira aplicó a pie juntillas el principio según el cual la mejor defensa es un buen ataque, aunque habría que decir que en lo que tiene que ver con esto último su estrategia tiene serias debilidades, en especial la que le atribuye actividades conspiradoras en Estados Unidos, tanto a Moreno, presidente del BID, como a la propia esposa de Andrade. El debate en el Congreso fue un buen colofón del escándalo de Odebrecht en este 2018. Como si fuera poco, la citación concluyó con la transmisión de un video en el que aparece Gustavo Petro -uno de los citantes al debate contra el Fiscal- recibiendo fajos de billetes, para luego proceder a empacarlos en una bolsa plástica. El llamado “Petro-billetes” es otro episodio derivado del escándalo de Odebrecht.

Expresidente de la ANI

El nombre del expresidente de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), Luis Fernando Andrade, adquirió notoriedad no solo por ser protagonista del contrato Ruta del Sol II, sino porque el propio fiscal general, Néstor Humberto Martínez, lo señaló de estar al frente -desde su apartamento en el barrio Rosales de Bogotá, donde se encuentra detenido- de una conspiración en su contra, de la que harían parte su primo y actual presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno, así como el excandidato presidencial y actual senador, Gustavo Petro. La Fiscalía General señala a Andrade de celebración de contratos sin el cumplimiento de requisitos legales, así como de interés indebido en los mismos, entre otros cargos. Palabras más, palabras menos, la Fiscalía considera que Andrade -como presidente de la ANI- debe responder por el otrosí que permitió una adición al contrato con Odebrecht, que permitió la construcción de la carretera Ocaña-Gamarra. El otrosí con que se concretó la decisión de Andrade tuvo un valor de 1,2 billones de pesos en 2013, cifra que representa algo más del 30 por ciento de toda la obra. De ser hallado culpable, Andrade podría pagar hasta 18 años de cárcel.

Bula

El de Otto Nicolás Bula, exsenador de Sahagún, Córdoba, fue de los primeros nombres que mencionó la Fiscalía cuando comenzó el escándalo de Odebrecht. El organismo investigador lo señaló de recibir dineros provenientes de la multinacional brasileña para pagar sobornos y coimas a congresistas, funcionarios y exfuncionarios de los últimos gobiernos. Uno de ellos habría sido el exviceministro de Transporte, Gabriel García, quien recibió un soborno de 6,5 millones de dólares, tal y como él mismo lo reconoció poco antes de recibir una condena de cinco años de cárcel. Otto Bula conoció la fama no por ser un buen congresista, sino por servir de intermediario de Odebrecht y ser señalado de enriquecimiento ilícito y cohecho. Bula habría repartido parte del dinero proveniente del soborno de Odebrecht para la adición al contrato de la Ruta del Sol II, que permitió la construcción del tramo Ocaña-Gamarra. Bula habría entregado sobornos por 4,6 millones de dólares. Su papel habría sido fundamental para “engrasar” a varios parlamentarios para que el contrato Ruta del Sol II no tuviera inconvenientes en el Congreso.

Congreso de la República

Los congresistas colombianos son protagonistas de primerísimo nivel en el escándalo de Odebrecht, no solo porque varios de ellos habrían tenido participación directa en la recolección y distribución de los dineros provenientes de la multinacional brasileña, sino porque los opositores del Fiscal General han realizado varios debates de control político, encaminados a demostrar su responsabilidad en los hechos objeto de investigación. En lo que tiene que ver con los primeros, el principal señalado es el exsenador de Córdoba, Bernardo “Ñoño” Elías, quien habría recibido los dineros provenientes de la multinacional brasileña. A su nombre se suman los de los excongresistas Otto Bula y Plinio Olano, entre otros. En la otra orilla, los senadores Jorge Enrique Robledo y Gustavo Petro -abanderados de la causa contra el Fiscal- promueven su renuncia, al tiempo que lo señalan de estar al frente de una conspiración en contra de los opositores, incluyendo periodistas y líderes de opinión.

Escándalo

En el escándalo de Odebrecht aparecen los nombres de candidatos presidenciales y presidentes, como es el caso de Juan Manuel Santos, Iván Duque y Óscar Iván Zuluaga. Cada uno de ellos ha dado sus explicaciones de por qué figura en el “mega-escándalo” y lo atribuyen a su condición de aspirantes a la Casa de Nariño. O -en el caso de Duque- por ser parte de los acompañantes del candidato. También figura el fiscal general, Néstor Humberto Martínez Neira, cuya cabeza es solicitada por congresistas opositores al Gobierno. Aparecen también los nombres de los más altos directivos del Grupo Aval, socio de Odebrecht en algunas megaobras del país, entre ellos Luis Carlos Sarmiento, cabeza visible del conglomerado económico. Hay exministros y exministras, exviceministros y exfuncionarios de los últimos gobiernos. También ha sido mencionado -en calidad de “conspirador”- Luis Alberto Moreno, el colombiano que ocupa en la actualidad el cargo más alto en un organismo internacional, como es el BID. Hay personas fallecidas, como Jorge Enrique Pizano, “controller” de Corficolombiana, empresa del Grupo Aval, al igual que su hijo Alejandro, muerto en extrañas circunstancias. También hay varios presos. Pero a pesar de tantos nombres y tantos hechos, aún no se ha podido armar el verdadero rompecabezas de la plata de Odebrecht en Colombia. ¿Se logrará en 2019?

Ruta del Sol II

Este contrato es la nuez del escándalo de Odebrecht, pues no solo tiene que ver con el pago de sobornos y coimas por parte de la multinacional brasileña, sino que terminó arropando a todos los protagonistas de la historia, entre ellas las exministras Gina Parody y Cecilia Álvarez -investigadas por un presunto favorecimiento por la adición de un otrosí al contrato de la vía Ocaña-Gamarra- lo que a su vez llevó al fiscal Martínez Neira a declararse impedido, puesto que había sido su compañero en el gabinete de Santos. El “controller” de Corficolombiana -empresa del Grupo Aval, socia de Odebrecht- Jorge Enrique Pizano, fallecido luego de padecer un cáncer linfático, también entregó detalles del contrato y dejó en evidencia su poca confianza en quien había sido uno de sus mejores amigos, el hoy fiscal Martínez Neira, a quien, inclusive, llegó a grabar de forma subrepticia. Según habría contado Pizano a varios amigos, Martínez Neira, entonces abogado del Grupo Aval, sabía de la gravedad de las denuncias contra Odebrecht, señalamiento que el Fiscal General rechaza de plano, argumentando que cuando conoció de los hechos “no había certeza de ningún delito”.

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