Duque en periodo de gracia

La visión sobre los primeros 100 días del presidente está llena de matices que se suben de tono en algunos temas debido a que el país sigue polarizado

Por Carlos Obregón

Los primeros tres meses del presidente Iván Duque están siendo sometidos al escrutinio de la opinión, con análisis de todo orden, un ejercicio que suele hacerse como espejo de lo que hiciera en Estados Unidos el presidente Frankin D. Roosevelt, que se propuso sacar a su país de la Gran Depresión mediante un paquete de leyes en los primeros tres meses de mandato o lo que él llamó el “periodo de gracia”.

La visión de la opinión sobre los primeros 100 días del presidente está llena de matices que se suben de tono en algunos temas debido a que el país sigue polarizado, pero que de cualquier manera dejan ver el talante de su gobierno.

1. Hay consenso en que el presidente, a diferencia de Uribe y de Santos, es más amigo del diálogo que de la confrontación, de la mesura más de que la ruptura.

2. Escogió un gabinete más técnico que político, lo que ha sido aplaudido por las mayorías, pero la falta de experiencia en este campo ya empieza a pasar factura en el Congreso.

3. En el gabinete, donde la mayoría saben de los temas, no hay aún un líder que sea el escudero del presidente o el gran defensor de sus propuestas ante el Congreso y los medios.

4. Las relaciones con el Congreso las ha querido manejar alejadas de cuotas y contratos políticos, y ese ha sido uno de los puntos a su favor. Esto podría funcionar mejor si el presidente y sus ministros tuvieran más liderazgo frente las bancadas. En unos casos se nota ausencia de los ministros y en otros la carencia de argumentos para defender las iniciativas. Caso de las leyes anticorrupción.

5. La agenda legislativa ha sido pobre en propuestas y menos de lo que se esperaba, en especial las reformas a la justicia y la política, pero agresiva y polémica en lo tributario. Otras como la pensional o la laboral ni siquiera van por ahora.

6. En estos primeros meses al presidente Duque parece irle mejor con los partidos de oposición que con los de su bancada. Salvo el caso de la fallida moción del ministro Carrasquilla, lo han metido más en problemas las salidas en falso de congresistas de su partido que los trinos del senador Petro.

7. En la resolución de problemas sociales, el gobierno Duque ha optado más por la línea del castigo que el de la educación y la prevención. Se ha visto con sus decisiones contra el consumo callejero de drogas o con la propuesta de cadena perpetua para violadores de menores.

8. En los nombramientos del segundo nivel –a diferencia de los de ministros y consejeros–, la línea ha sido otra: está usando las embajadas para atender compromisos políticos, mientras que en algunas entidades se ha desgastado nombrando personas con hojas de vida cuestionadas, como pasó con Claudia Ortiz, también cuota política.

9. En materia de paz, Duque ha dado muestras en estos meses de respetar los compromisos con las Farc y de no usar el retrovisor para atacarlos. Para quienes apoyaron la paz de Santos, sin embargo, no deja de preocupar que se dé un marchitamiento por el lado de los recursos para el postconflicto y la falta de una posición clara frente a propuestas legislativas del Centro Democrático para afectar la medula de los acuerdos. Frente al Eln, ha dejado que sea la torpeza de ese grupo la que se encargue de deteriorar lo logrado.

10. Este gobierno, como el de Santos, ha demostrado que su fuerte no está en la comunicación. Ni por lo oportuno en la respuesta ni por lo acertado en los mensajes que se transmiten. Las imágenes del presidente con cantantes en momentos de tensión social no han sido de buen recibo en la opinión.

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