¿Fractura en el Clan del Golfo precipitaría el fin de esta organización criminal?

Desde hace 9 meses hay anarquía entre los mandos del Clan del Golfo. Su máximo cabecilla, alias ‘Otoniel’, permanece en la clandestinidad, mientras pierde el control sobre sus hombres.

Las autoridades tienen en la mira a varios jefes de la estructura, que no le rinden lealtad a nadie.

Las constantes operaciones contra cabecillas, la estructura y las finanzas del Clan del Golfo están generando dentro de la organización un juego de lealtades para quedarse con el negocio del narcotráfico. Traiciones que se vienen presentando entre los máximos jefes y los mandos medios de la estructura.

“Hay delincuentes que trafican sus propios cargamentos de cocaína y no los reportan a ‘Otoniel’. Están comprando propiedades. Tenemos certeza absoluta de esas peleas por platas”, señaló el comandante de la Operación Agamenón 2, general Jorge Vargas.  

Para el presidente de la ONG Corpades, Luis Quijano, esta división de la organización ha obligado a crear nuevas alianzas delincuenciales y hasta una posible compra de la franquicia criminal.

“Si existiera o existe una crisis, esa crisis podría evidenciar una nueva alianza con el crimen internacional con rostro mexicano o la venta de la franquicia al crimen transnacional”, añadió Quijano.

Según la Dijín, en total serían 1.600 hombres los que componen el Clan del Golfo, sin embrago, las alianzas criminales los han llevado a tener apoyo de, al menos, 3000 delincuentes en todo el país.

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