14 días de cárcel a e exasesor de Trump por mentir en caso sobre Rusia

Un exasesor del presidente Donald Trump, cuyos contactos con los rusos iniciaron la investigación sobre una posible colusión de la campaña electoral del mandatario con Moscú, fue encarcelado el viernes por mentirle al FBI.

El juez federal Randolph Moss condenó a George Papadopoulos, exasesor de política exterior de la campaña de Trump, a 14 días de prisión y señaló que “mintió en una investigación que era importante para la seguridad nacional”.

“En enero de 2017, cometí un terrible error por el que pagué caro, estoy avergonzado”, dijo Papadopoulos en un tribunal en Washington.

“Era joven y ambicioso”, añadió.

El juez dijo que tomó en consideración el “arrepentimiento genuino” de Papadopoulos al emitir la leve sentencia, que además incluye una multa de 9.500 dólares, un año de libertad supervisada y servicio comunitario.

Al mentir a los investigadores, Papadopoulos hizo “un ejercicio calculado de interés propio sobre el interés nacional”, dijo Moss.

Papadopoulos cooperó durante más de un año con la investigación del fiscal especial Robert Mueller sobre la interferencia de Rusia en las elecciones presidenciales de Estados Unidos en 2016 y la posible connivencia con la campaña de Trump.

Testificó que los principales miembros de la campaña de Trump lo animaron durante 2016 a forjar lazos con Rusia, incluso después de que él les dijo que Moscú tenía -y podría estar dispuesto a compartir- información comprometedora sobre la rival de Trump, la demócrata Hillary Clinton.

Esos temas están ahora en el centro de la investigación del fiscal Mueller, que cada vez amenaza más al círculo interno de Trump y al propio presidente.

De las 35 personas y entidades acusadas hasta ahora, Papadopoulos es uno de los cinco que se han declarado culpables y el segundo en ser condenado.

– Un misterioso profesor –

Trump considera la pesquisa de Mueller como una “caza de brujas”, impulsada por sus enemigos del partido Demócrata.

El abogado de Papadopoulos, Tom Breen, dijo que “el presidente de Estados Unidos obstaculizó esta investigación más de lo que George Papadopoulos alguna vez lo hizo”.

Oriundo de Chicago, Papadopoulos era un analista petrolero con poca experiencia en Londres cuando se sumó a la campaña de Trump en marzo de 2016 como uno de los pocos miembros del consejo asesor de política exterior y seguridad nacional del futuro presidente.

En apenas unas semanas, se puso en contacto con un misterioso profesor Joseph Mifsud, que decía tener vínculos con el Kremlin y quien le presentó a otros que aparentemente tenían contactos con el presidente Vladimir Putin, incluida una mujer que afirmaba ser sobrina de Putin.

En marzo de 2016, en su primera reunión en Washington, Papadopoulos le dijo a Trump, al entonces senador y ahora fiscal general Jeff Sessions, y a miembros del equipo de seguridad nacional que tenía conexiones en Londres que permitirían organizar una reunión entre el candidato y Putin antes de las elecciones de noviembre.

“Mientras que algunos en la sala rechazaron la oferta de George, Trump asintió con la cabeza y le derivó el tema al señor Sessions, a quien pareció gustarle la idea y dijo que la campaña debería analizarla”, afirmó Papadopoulos la semana pasada.

 “Lealtad equivocada” a Trump –

En comunicaciones de campaña posteriores, Papadopoulos fue animado a avanzar en el tema de la reunión Trump-Putin. A finales de abril, les dijo que Mifsud había dicho que los rusos tenían correos electrónicos que podrían perjudicar a Clinton.

Semanas más tarde, correos electrónicos de Clinton fueron filtrados a través de internet por lo que los jefes de inteligencia estadounidenses ahora dicen que eran agentes de la inteligencia rusa. Papadopoulos niega haber tenido nada que ver con esa filtración.

Los investigadores estadounidenses recién fueron alertados de las actividades de Papadopoulos a mediados de 2016, después de que éste le contó al embajador de Australia en Londres, Alexander Downer, sobre sus conversaciones con Mifsud.

Después de que se filtraron los correos electrónicos de Clinton, los australianos le dijeron a sus homólogos de inteligencia estadounidenses lo que Downer había escuchado, alentando al FBI a comenzar a investigar una posible colusión entre la campaña de Trump y Moscú.

En su declaración previa a la sentencia, Papadopoulos admitió haber mentido al FBI en enero de 2017, pero dijo que había sido guiado por el deseo de proteger su carrera y una ingenua lealtad a la administración Trump.

Sorprendido por un interrogatorio improvisado, Papadopoulos engañó a los investigadores para salvar sus aspiraciones profesionales y preservar una lealtad quizás equivocada hacia su jefe”, indicó la declaración.

AFP

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