BOGOTA, 04 de septiembre_ RAM_ Luego de que la ciudad adoptó la política de seguridad vial “Visión Cero”, que establece que ninguna muerte en el tránsito es aceptable, la Secretaria Distrital de Movilidad, a través de diferentes iniciativas, ha enfocado sus esfuerzos en la reducción de muertes las vías en cinco ejes: Institucionalidad, Infraestructura, Comportamiento, Control y Atención a Víctimas.

En el tema de control, la Secretaria Distrital de Movilidad siguiendo los lineamientos del Gobierno Nacional, ha trabajado en la incorporación de los elementos de Detección Electrónica de Infracciones para una gestión eficiente de la velocidad, hecho que se hará realidad en los próximos meses, gracias a la aprobación en el Concejo de Bogotá de $19.844.500 millones de pesos, lo que permitirá dar inicio a este proceso.

El programa contará inicialmente con 44 cámaras, qué estarán ubicadas en zonas de alta siniestralidad de la ciudad, buscando reducir el número de víctimas, fatales y heridas, que resultan por el incumplimiento de normas, como es el caso del exceso de velocidad.

Estas cámaras grabarán de manera continua las 24 horas del día, los siete días de la semana, generarán datos e impondrán comparendos a los conductores que incumplan las normas de tránsito.

¨La manera más efectiva de controlar la velocidad es con el uso de elementos de detección electrónica. Éstos permiten un control 24 horas al día, algo que es difícil de lograr con control policial, ya que éste tiene un pie de fuerza limitado. Estos dispositivos de detección electrónica ya están instalados en ciudades como Barranquilla, Medellín y Cali”, afirmó Juan Pablo Bocarejo, Secretario de Movilidad de Bogotá.

Infracciones que detectarán las cámaras

La velocidad es considerada como el principal factor determinante en la gravedad de un siniestro vial. Así lo señalan estudios de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Los peatones, por ejemplo, tienen 80% de probabilidades de resultar muertos por el atropellamiento de un vehículo que circule a una velocidad de 50 km/h.

Bajo esta premisa y, con el fin de salvar vidas en las vidas en las vías, las cámaras que serán instaladas en Bogotá impondrán comparendos a los conductores que excedan la velocidad límite, no reduzcan la velocidad en cruces escolares, crucen semáforos en rojo, invadan el espacio público y tengan su Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT) o revisión técnico mecánica vencidos.

También impondrán comparendos a los conductores de vehículos que bloqueen calzadas o intersecciones, transiten por sitios restringidos (carril exclusivo de bus) o durante el pico y placa.

Las cámaras se instalarán en los corredores con más alta siniestralidad

Gracias a los análisis de siniestralidad, excesos de velocidad y condiciones de riesgo que realiza la Secretaria de Movilidad, se han podido identificar sectores, tramos y puntos críticos de Bogotá, lo que ha permitido determinar la ubicación de las cámaras de detección electrónica de infracciones, de acuerdo con la reglamentación del Ministerio de Transporte.

Uno de los corredores que más alta siniestralidad presenta, es el de la Avenida Boyacá, donde el año pasado perdieron la vida en siniestros de tránsito 59 personas, convirtiéndolo en el corredor más peligroso de Bogotá. En esta vía se instalarán aproximadamente 7 cámaras de detección de velocidad.

‘Exceso de velocidad causa siniestros de tránsito graves’

Este tipo de medidas deben estar acompañadas de cambios en la infraestructura y campañas dirigidas a concientizar a los ciudadanos sobre los riesgos de conducir con exceso de velocidad. Teniendo en cuenta lo anterior, con el apoyo de la Iniciativa Bloomberg para la Seguridad Vial Global, la administración del alcalde Enrique Peñalosa lanzó la campaña “Que el afán no destruya los sueños”, basada en datos de siniestralidad del SIGAT y Medicina Legal, analizados por la Secretaria de Movilidad y que refleja las consecuencias de la velocidad.

El exceso de velocidad disminuye el tiempo de reacción ante cualquier eventualidad, aumenta la distancia de frenado, y sus consecuencias, en la mayoría de los casos, son mortales. Por ello es importante seguir la reglamentación establecida en la ciudad. En Bogotá, el 21% de los conductores excede los límites de velocidad, de acuerdo con reportes de la Universidad Johns Hopkins en el marco de la Iniciativa de Bloomberg para la Seguridad Vial Global.

Exceder la velocidad no es sólo exceder el límite máximo de 60 Km/h. En algunas zonas en las que el límite es 30 Km/h, dada la interacción de peatones y vehículos motorizados, excederlo puede ser mortal. Tal es el caso de las zonas escolares, residenciales, comerciales y en los alrededores de los centros de salud.