Aparatoso derrumbe del Puente Morandi en Génova dejó decenas de muertos ¿por qué ocurrió?

Debido a las potentes tormentas que están azotando algunas regiones  italianas, Génova padeció durante la mañana del sábado 14 de agosto una tragedia de sendas proporciones, tras la caída del Puente de Brooklyn (así le llaman los habitantes de esta ciudad a la averiada estructura debido a su gran parecido con el que hay en Estados Unidos); dejando un mortal saldo e incalculables daños materiales.

La ciudad entró en pánico, puesto que fueron varios los vehículos, entre esos camiones y automóviles, los que cayeron al vacío como en una película de acción. Pedro en esta oportunidad no hubo ninguna escenografía o logísticas que amortiguara el impacto del colosal accidente. En efecto, las autoridades italianas informaron que al menos 26 personas murieron tras la caída del puente y por lo menos cinco personas han quedado con lesiones de gravedad. Entre los muertos se hallaba un bebé.

Ante la situación, el ministro del Interior Italiano, Matteo Salvini, aseguró a través de su cuenta de Twitter que es inaceptable lo sucedido, y que se encargará de depurar responsabilidades.

Cabe destacar que, en ese punto donde ocurrió el siniestro, es decir, en la autopista A10, se encontraban 30 vehículos, entre los que destacaban tres camiones pesados. De igual manera es de resaltar que el Puente Morandi, atraviesa el río Polcevera, y pasa por una zona donde hay mucho flujo de personas, puesto que están ubicados allí, varios concesionarios y centros comerciales.

Testigos cuentan cómo los vehículos que transitaban por el puente se iban precipitando hacia el vacío y los que circulaban por debajo estaban dando la vuelta apresuradamente para cambiar la dirección. El caos fue tremendo durante el siniestro, y mucha gente sufrió heridas y fue muerta con los impactos contra los escombros que el puente destiló al colapsar.

Pese a las hipótesis que le atribuyen las causas del accidente a las inclemencias del clima, un ingeniero genovés llamado Antonio Brancich, había alertado hace por lo menos dos años atrás sobre posibles fallos en la construcción del viaducto, y reiteró que había un problema de ingeniería y comunicó que había un puente que tocaba volver a construir. Hoy 14 de agosto de 2018, ratificó su tesis ante los medios de comunicación.

El trabajo de los cuerpos de emergencia continúa aún después de que las labores de la mañana fueron exhaustivas debido a las lluvias y a la cantidad de escombros que todavía permanecen en buena cantidad en el lugar de la tragedia.

Ante este lamentable hecho, el presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, expresó su más sentido pésame al pueblo italiano y condolencias a las familias y amigos de los fallecidos.

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