Maduro dice que su gobierno está “alerta” ante inundaciones en Venezuela

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, aseguró este viernes que su gobierno está “desplegado y alerta” para atender a miles de personas afectadas por las inundaciones en el sur del país.

“Mantenemos contacto permanente (…) para evaluar y atender la situación en los estados afectados por la crecida de varios ríos, entre ellos el Orinoco (principal del país), debido a las últimas precipitaciones en la zona sur del país. El Gobierno Bolivariano está desplegado y alerta”, escribió el mandatario en Twitter.

Las aguas desbordadas del río Orinoco, el más extenso del país, afectan a ocho estados. Unas 5.500 personas permanecen en refugios adecuados por el gobierno en escuelas, informó el jueves en Caracas el ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez.

En un precaria urbanización en la localidad de San Félix, estado Bolívar (sur), la AFP constató cómo la crecida del río Caroní inundó decenas de casas, donde los electrodomésticos y muebles están sumergidos en el agua.

Las personas, con el agua por las rodillas, intentan recuperar sus pertenencias en pequeñas casas, algunas construidas con láminas de metal.

Mujeres con niños en brazos caminan por las calles inundadas y algunos pobladores se han visto obligados a vivir en improvisados refugios a la intemperie.

Varias familias duermen en colchones en el piso de las escuelas de la zona, habilitadas como refugio por las autoridades.

El ministro de Interior, Néstor Reverol, informó este viernes que se han trasladado 28 toneladas de insumos vía aérea al estado Amazonas (sur), uno de los más afectados.

En Amazonas, “2.318 familias resultaron afectadas por el desbordamiento de los ríos Orinoco, Cataniapo, Atabapo, Temy, Guainía, Casiquiare y Río Negro, producto de fuertes lluvias”, precisó el funcionario en Twitter.

Reverol dijo que enviaron a esa entidad “alimentos no perecederos, productos de higiene, sábanas, mosquiteros, colchonetas, fumigadoras, desmalezadoras y medicinas, entre otros materiales”.

Las inundaciones han dañado cultivos y potencian el rebrote de enfermedades para las cuales faltan medicinas, cuya escasez se acerca al 90%, según la Federación Farmacéutica, en medio de una grave crisis económica en la que también faltan los alimentos y bienes básicos.

“El hambre está pegando fuerte, no hay comida. Muchos están aislados, los ambulatorios carecen de medicamentos”, contó a la AFP José Naveda, periodista de la ONG Kape Kape que atiende a comunidades indígenas del estado Delta Amacuro (noreste), habitado mayormente por la etnia Warao.

Naveda aseguró que las inundaciones han disparado los casos de “vómitos, diarreas y fiebre en la población infantil”.

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