De consultas y revocatorias

El Ojo del Halkón

Por Rubén Darío Mejía Sánchez

BOGOTA, 19 de noviembre RAM_ Ya el partido Liberal tiene su candidato oficial para la Presidencia de la República 2018, mientras que los otros partidos hablan de pre candidatos y siguen recogiendo firmas para buscar llegar a la Casa de Nariño, según ellos a hacer mejor las cosas por el país que Juan Manuel Santos Calderón.
Vivimos en un país politiquero, no en un país de política, vivimos en un país de leyes, no de justicia, vivimos en un país de desinformación y no de información, vivimos en un país de descrédito y no de propuestas para derrotar al rival y como dice el adagio popular “divide y reinarás”.
No quiero volverme muy cansón al dar nombres de lo que está sucediendo en el país y por ello en esta columna voy a hacer algo irresponsable, voy a tocar todos los temas globales para contar los problemas, y como no soy político ni autoridad, no voy a caer en la farsa de dar soluciones.
Echando lápiz o calculadora, diría mi cuñado, al terminar la consulta popular, no hay derecho que el país haya tenido que pagar ochenta y cinco mil millones de pesos para que se llegara a la conclusión que algo que ya estaba cantado se cumpliera, como que Humberto de la Calle era el candidato oficial del partido Liberal con 365.658 votos contra Juan Fernando Cristo quien alcanzó 324.777 votos, lo que suma 690.435, con un global de votos en blanco y nulos no arriba de 720.000 votantes.
Se habló de consultas populares y el Centro Democrático entre otros, a la hora de la verdad dijo NO y fueron los liberales los que siguieron adelante y sin dolor en el alma se gastaron esos ochenta y cinco mil millones.
Cuantas cosas se pueden hacer para que el país salga adelante con esos dineros y que no sean los políticos los descarados en exigir que cada que quieren hacer sus consultas a la opinión publica se gasten los dineros y hagan lo que se les de la gana o lo que ya está casi acordado.
Otra sinvergüencería son las revocatorias, y quiero aclarar que no estoy diciendo que soy amigo o enemigo de las revocatorias, porque estoy de acuerdo que se castigue a los gobernantes que no hacen nada, pero no que se trate de hacer las cosas por simples jugadas políticas, y por lo general eso es lo que está pasando en el país que por rencillas políticas se convoquen a revocatorias y el Gobierno y la Registraduría hagan los papeles de bobos en la mitad de los intereses creados.
Hay que recordar que el alcalde de Bogotá Enrique Peñalosa ya tenía a sus espaldas una revocatoria antes de haber sido elegido como primer mandatario de la Capital de los colombianos.
En varios municipios se han convocado revocatorias y los resultados han sido nefastos, porque la abstención ha sido la reina, como lo que sucedió este domingo con la consulta popular del liberalismo.
Decía mi abuelo “lo que nada nos cuesta volvámoslo fiesta” y para muchos políticos y varios “dirigentes de la comunidad” gastarse en bobadas el erario público parece su deporte favorito.
Tanto las consultas populares y revocatorias deberían de ser reglamentadas de manera seria por parte del Gobierno y del Congreso para evitar que se presenten situaciones como las que estoy en este momento denunciando.
Echándole un vistazo a los discursos y a las actuaciones de quienes aspiran a la Primera Magistratura encontramos asuntos muy interesantes; pero no por lo bueno sino por lo malo, ya que lo que se está haciendo es una política sucia y no buscar soluciones a los problemas que se estén presentando en el país y la difamación parece que es la base fundamental, como lo hemos venido repitiendo desde hace mucho rato para lograr el triunfo.
Cayó a mediados de semana como un baldado de agua fría la respuesta del ex presidente y senador Álvaro Uribe a su “amigo” y copartidario Oscar Iván Zuluaga, este hombre que se la ha jugado con todo y por todo por Uribe recibió el golpe de la puerta en su cara, cuando en un acto moralista el habitante del Ubérrimo le cerró las puertas a su aspiración presidencial, lo que da a entender que lo cree culpable de todas las cosas que se le acusan al caldense que ha sido bastante leal con el ex mandatario.
Aquí se concluye aquello que en el amor y en la política todo es válido y que los amigos en la política no existen, por lo tanto hay que tener mucho cuidado al escoger nuestras amistades.
La reforma política fue manipulada en el Congreso, se aprobó como los congresistas lo quisieron y de verdad ellos tienen la sartén por el mango y se dan el lujo de cobrar una millonada mensual y no asistir a trabajar, simplemente porque son Los Honorables Padres de la Patria.
Si desde el Congreso, desde el Gobierno y desde la política no se da ejemplo, que se le puede pedir a las próximas generaciones.
Que bueno sería que la prensa no tomara partido en los próximos comicios electorales y tuviéramos autoridad para castigar a los congresistas que no cumplen sus horarios, a los ministros que no trabajan y a los políticos que engañan al pueblo con total descaro.
Me dio tristeza este sábado al revisar las redes sociales y encontré opiniones descabelladas, como de personas que hacían comentarios porque el Hospital Militar estaba casi desocupado y no se daban cuenta que esto para bien es causa de que se hayan silenciado las armas y ya no sean los pobres soldados que si van a la guerra los que sufran las consecuencias.
Otros que están de acuerdo que el proceso de paz sea un fracaso y mirando los comentarios no son de campesinos que han sufrido la violencia y perdido sus familias sino de gentes sentadas en sus escritorios, en sus sofás o viviendo la dolce vita desde las ciudades en donde si hay que sufrir la violencia callejera, pero no la violencia que nos acorraló por más de sesenta años.
No entiendo a los dirigentes políticos que prefieren que en los campos se sigan derramando sangre y no enfrentar a los violentos por medio de las palabras y las ideas en el Congreso de la República.
Hay una forma muy fácil de derrotar a las FARC y es proponiendo soluciones a los problemas del país y de los colombianos menos favorecidos; porque para las FARC no va a ser muy fácil entrar al mundo de la política, porque la mayoría de los colombianos tenemos dudas y muchos tienen resentimientos por lo sucedido en estos años; pero algunos políticos no se han dado cuenta que tienen todas las de ganar y de hacer cosas muy buenas por el país y no las han hecho.
Dejemos de mentir y de desinformar al país, no veo a los colombianos corriendo en masa a votar en las elecciones del 2018 para apoltronar a las FARC; pero si veo a colombianos que aun tienen esperanza que haya candidatos sinceros y francos que los guíen a buscar el progreso de Colombia.
Quiero rematar con el comentario de una iraquí, que por equivocación llegó al país hace algunos meses y en declaraciones al programa Los Informantes del canal Caracol dijo estar amando a Colombia y agradecida de su gente; pero al mismo tiempo no entendía porque la imagen que se manda al exterior del país es tan mala, porque ella y su familia se quedaron por mas de un mes en un barco en Buenaventura sin querer salir, porque cuando la tripulación les dijo que habían llegado a Colombia y que no los llevaban a Estados Unidos que era su meta final, ellos preguntaron, Que es Colombia? Y el padre de ellos les contestó, es el país campeón de la cocaína, de las FARC, en donde violan las mujeres y los niños y de donde es Shakira. Lo único que conocía la muchacha era a Shakira y se quedaron en una habitación del barco sin querer salir por miedo de ser robados y violados y ahora que salieron y viajaron a Bogotá, les dan gracias a Alá por haber encontrado a un país con tanto futuro, tanta riqueza natural, tanto alimento y gente de tan buenos sentimientos y de verdad eso es lo que ha pasado siempre; porque no debemos de olvidar que hace unos años os visitó un grupo de periodistas porque creían que los muertos estaban en la calle y que nos matábamos día a día los unos a los otros, por la mala información que lo que estaba sucediendo era la violencia en los campos y encontraron un país y unas ciudades tranquilas en donde es mas la gente buena que la mala.
Me parece salvaje lo que sucedió en la noche del sábado en la ciudad de Barranquilla cuando un grupo de desadaptados atacaron el bus del Deportivo Pasto; pero no estoy de acuerdo con tanto bla bla bla de las autoridades que anuncian investigaciones exhaustivas y de los dirigentes deportivos que no presionan al Gobierno y al Congreso para que hagan leyes mas duras y evitar que un día los verdaderos hinchas del fútbol no se tengan que ir de los estadios y los vándalos sean castigados.
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