La Ley del ‘Montes’: ¿Ahora sí llegó la hora de la izquierda?

POR. OSCAR MONTES

@LEYDELMONTES

La alianza de Sergio Fajardo, Claudia López y Jorge Robledo dio el primer campanazo en la encuesta de Invamer y dejó en claro que la búsqueda de la Presidencia el próximo año va en serio.

La más reciente encuesta de Invamer comenzó a mostrar los resultados de las posibles alianzas electorales para definir al sucesor de Juan Manuel Santos el próximo año. De acuerdo con el estudio, el ganador a ocho meses de la primera vuelta presidencial sería el ex alcalde de Medellín y ex gobernador de Antioquia Sergio Fajardo, con el 21 por ciento de respaldo. Luego estarían el ex vicepresidente Germán Vargas Lleras (12,5%), la senadora Claudia López (11,2%), el ex alcalde de Bogotá Gustavo Petro (10,4%), Juan Manuel Galán (8,8%), Humberto De la Calle (8.3%), Iván Duque (6,9%), Jorge Enrique Robledo (5,3%), Marta Lucía Ramírez (4,6%) y Clara López (3,2%). También figuran, aunque mucho más rezagados, Alejandro Ordóñez y Piedad Córdoba.

El estudio de Invamer para Caracol Televisión, Blu Radio y Semana, fue realizado poco después de que se conociera la escogencia de Claudia López como candidata del Partido Verde y se formalizara la alianza de ese partido con Fajardo, de Compromiso Ciudadano, y con Robledo, del Polo Democrático. La coincidencia del despliegue mediático de esos hechos con el trabajo de campo de la encuesta pudo haber incidido en la llamativa trepada de 11 puntos de Fajardo, si se compara este resultado con el de mayo pasado.

El sorprendente resultado demostraría que –contrario a lo que se esperaba– la ‘izquierderización’ de Fajardo al unirse al Polo Democrático no le restó apoyo, sino que le sumó. El ex gobernador de Antioquia –que llegó a ser uribista en tiempos de Uribe presidente– dejó a un lado el pudor y se movió hacia la izquierda, con el firme propósito de ampliar su espectro electoral. Algo similar sucedió con López, que también sumó buenos puntos en la encuesta. Aunque perdería con Fajardo la consulta interna de la nueva alianza, quedaría bien posicionada para dos futuros escenarios: ser fórmula vicepresidencial de Fajardo o candidata a la Alcaldía de Bogotá, que termina siendo el premio de consolación de todos aquellos que fracasan en su deseo de ser presidentes. Es probable que esta última opción termine enfrentándola a Robledo, que tiene electores en Bogotá y cuenta con enorme prestigio como senador.

En la encuesta de Invamer llama la atención la ‘descolgada’ de los dos punteros de la anterior medición: Germán Vargas Lleras y Gustavo Petro. El primero perdió 11 puntos, los mismos que subió Fajardo, mientras que Petro fue superado por López. Ambos reaccionaron con dureza ante los resultados y cuestionaron “el juego limpio” y la imparcialidad de Invamer, firma encuestadora cercana a Fajardo, desde sus tiempos de alcalde de Medellín y Gobernador de Antioquia.

El Partido Liberal –por su parte– tomó decisiones para tratar de contar con un candidato con vuelo propio. Para ello nombró como jefe único al expresidente César Gaviria, puso fecha para la escogencia del candidato único y sacó del juego electoral a dos de sus candidatos con más fuerza: el senador Juan Manuel Galán –que está por encima de todos los precandidatos liberales en las encuestas, incluyendo a Humberto De la Calle y Juan Fernando Cristo– y a la senadora Viviane Morales. Ninguno de ellos participará en la consulta de noviembre.

En el Centro Democrático, la paciencia de sus electores está llegando al límite y desde todos los rincones del país le están diciendo al jefe natural del partido, Álvaro Uribe, que deje de dar tantas vueltas y defina las reglas para escoger al aspirante presidencial. En la encuesta de Invamer el ganador es el senador Iván Duque, quien es el único del CD que marca entre los ‘candidatos’ de todos los partidos, con el 6,9 por ciento.

¿Qué tanto futuro tiene la ‘izquierderización’ de Fajardo y López? ¿Qué está pasando con Vargas Lleras y Petro? ¿Al Centro Democrático lo cogió la noche para elegir su candidato?

Fajardo, con la camiseta de la izquierda puesta

Sergio Fajardo ha sido siempre un candidato de centro. Ni siquiera en tiempos de la ‘Ola verde’, cuando se convirtió en la fórmula vicepresidencial de Mockus, fue visto como vocero, representante o candidato de la izquierda nacional. Ahora sí. Y ello es así no solo porque tiene a su lado en la foto a un candidato de izquierda puro y duro como Jorge Enrique Robledo, bien distinto al ‘social-bacán’ de Lucho Garzón, sino porque en la medida en que más le marca distancia a Uribe en el tema de la paz con las Farc, más se aleja del centro, donde tantos éxitos alcanzó. Fajardo tendrá que ponerse sin pudor y sin rubor la camiseta de la izquierda democrática nacional, con lo que deberá abandonar la cómoda posición del candidato ‘Ni-ni’ (ni uribista ni santista). Punto. Pero además deberá someterse a la crítica constante y a la fiscalización de sus actuaciones como alcalde de Medellín y gobernador de Antioquia, sin que ello signifique una “persecución política en su contra”, como pregonan sus amigos cada vez que un organismo de control le abre una investigación. Tendrá que rendir cuentas con paciencia y sin alterarse. Además, deberá ‘desantioqueñizarse’ y mostrarse mucho más a nivel nacional.

Vargas Lleras, una noticia buena y otra mala

El ex vicepresidente Germán Vargas Lleras acaba de recibir dos noticias, una buena y otra mala. La buena es que la prestigiosa revista británica ‘The Economist’ afirmó sin rodeos que él será el próximo presidente de Colombia, pues cuenta con la experiencia y además tiene prestigio y respeto en sectores de la clase dirigente nacional. Y la mala es que acaba de perder 11 puntos en la encuesta de Invamer. ¡Una barbaridad! Al tratar de buscar explicación a semejante desplome, uno de los voceros más caracterizados del vargasllerismo, el presidente de la Cámara Rodrigo Lara, le disparó munición gruesa a la firma encuestadora Invamer y puso sobre el tapete su cercanía con el Grupo Empresarial Antioqueño y con el candidato Fajardo. En Twitter, Lara se despachó: “¿Será que Invamer-Gallup nos cuenta a cuánto ascienden sus negocios $ con las empresas del Grupo Empresarial Antioqueño y con EPM? ¿Qué candidato a la Presidencia es apoyado por las empresas del Grupo Empresarial Antioqueño? ¿Cuál es el más afecto a sus intereses$? ¿A cuánto ascendieron los contratos de las alcaldías de Fajardo en el banco, la aseguradora o la cementera del GEA?”. Al ex vicepresidente también le pegó su buen ‘coscorrón’ el nuevo jefe único del liberalismo, César Gaviria, quien en su primera intervención prácticamente le cerró las puertas del Partido, al tiempo que, con sorpresa para la galería, se desmarcaba de Santos.

¡Algo hay que hacer con las encuestas!

Al conocer los resultados de la encuesta de Invamer, Gustavo Petro –al igual que los amigos de Vargas Lleras– también se despachó contra esa firma a la que le pidió en su cuenta de Twitter: “Señores Invamer, por favor, les solicito no hacer trampa”. Luego en otro trino agregó: “Lecciones para que Petro no encabece encuesta, hacer 540 encuestas en Antioquia y Santander y solo 190 en Bogotá. Todos los días se aprende”. Los duros cuestionamientos de dos de los candidatos presidenciales mejor posicionados en las encuestas encienden las alarmas sobre la transparencia de algunas firmas encuestadoras y pone sobre el tapete –una vez más– la necesidad de reglamentarlas. En el asunto de la muestra –por ejemplo– tiene razón Petro cuando cuestiona el hecho de que la mayoría de los encuestados sean de Medellín y Santander, donde Fajardo es muy fuerte y Petro es muy débil. En cambio, en Bogotá, donde Petro es muy fuerte y Fajardo es muy débil, el número de encuestados fue menor. En ese sentido –sin duda– es una encuesta con los dados cargados y cuya rigurosidad e imparcialidad dejarían mucho que desear. Y también tiene razón el representante y presidente de la Cámara, Rodrigo Lara, cuando pide claridad sobre los contratos de la firma Invamer con el Grupo Empresarial Antioqueño, cuyo candidato predilecto es Sergio Fajardo, uno de los principales contendores de Vargas Lleras. Así las cosas, se requiere con urgencia que alguien le ponga el cascabel al gato de las encuestas antes de que sea demasiado tarde.

César Gaviria, ¿ahora se volvió antisantista?

César Gaviria es un perro viejo de la política nacional. Él late echao, como dicen nuestros campesinos. Por eso llama la atención el tono de su discurso en la proclamación de su jefatura única del partido del trapo rojo. Gaviria, aunque le reconoció los logros a Santos en materia de paz, le pasó una cuenta de cobro bien grande, hasta el punto de que hubo quienes lo vieron casi en la otra orilla. Y ver a Gaviria de opositor de Santos solo tiene dos explicaciones: sabe muy bien que hoy por hoy en materia electoral es más lo que se pierde estando cerca de Santos que estando lejos, y la otra es que quiere tener a Vargas Lleras muy distante del Partido Liberal. “Lástima que Santos no nos garantice una elección sin cartas marcadas”, afirmó quien fuera por más de siete años su aliado incondicional. Su antisantismo tardío no es fácil de explicar, puesto que su hijo Simón disfrutó de las mieles de Planeación Nacional durante varios años, así como un buen número de dirigentes liberales volvieron a los carros oficiales gracias a la generosidad de Santos. En contratos tampoco le fue mal. Que lo digan los congresistas que pudieron despacharse unos buenos millones por cuenta de los llamados “cupos indicativos”. Gaviria deberá ponerse al frente de la escogencia del candidato del Partido, que –descabezados Galán y Morales– no saldrá de De la Calle o Cristo. A Gaviria le gusta De la Calle y a Samper le gusta Cristo. El liberalismo volvió, pues, a los años 90, cuando los hoy expresidentes comían en platos diferentes.

TOMADO DE EL HERALDO

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